Christine Lagarde, Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional
(FMI), realizó hoy la siguiente declaración tras la conclusión de la
reunión de ministros de Hacienda y gobernadores de bancos centrales del
Grupo de los Veinte (G-20) en Buenos Aires, Argentina:
“Al concluir esta reunión de ministros de Hacienda y gobernadores de bancos
centrales del G-20 —la primera bajo el liderazgo de Argentina— la
recuperación económica mundial ha seguido ganando fuerza y la dinámica de
crecimiento se observa ya en más del 80% del PIB total del G-20. Esto es
sumamente positivo para crear empleo y margen de maniobra para llevar a
cabo importantes reformas. Como ya he dicho anteriormente,
el mejor momento para reparar el tejado es cuando brilla el sol
.
“La reforma es aún más importante porque los factores cíclicos que impulsan
el crecimiento actual en un momento dado se debilitarán y las perspectivas
a mediano plazo siguen siendo poco sólidas, especialmente en las economías
avanzadas. Más allá del corto plazo, los riesgos siguen acumulándose —por
ejemplo, los niveles de deuda son elevados en las economías avanzadas y
continúan aumentando en muchos países de mercados emergentes y de bajo
ingreso, y persisten los desequilibrios mundiales— y podrían verse
exacerbados por la combinación de políticas en algunas de las principales
economías.
“En mis deliberaciones durante los últimos dos días, he hecho hincapié en
que ahora es el momento de aplicar reformas para fomentar un crecimiento
más sólido, sostenible, equilibrado e inclusivo. Me sumé a otros al
reiterar que hemos de evitar la aplicación de políticas de repliegue y, en
cambio, trabajar conjuntamente para reducir las barreras comerciales y
resolver los desacuerdos comerciales sin tener que recurrir a medidas
excepcionales.
“También subrayé la importancia de abordar la acumulación de deuda en los
sectores público y privado, tras un largo período de condiciones
financieras favorables. Esto genera factores de vulnerabilidad financiera,
especialmente a medida que se endurezcan las condiciones monetarias. A fin
de mitigar estos riesgos, los países deberían aprovechar la dinámica actual
para acumular reservas fiscales —creando un mayor margen de maniobra para
cuando llegue la desaceleración— y aplicar activamente las políticas macro
y microprudenciales. La flexibilidad del tipo de cambio puede ayudar a
mitigar los shocks externos.
“Celebro la decisión del G-20 de mantener una constante vigilancia de la
evolución de los flujos de capitales y el llamamiento del Grupo a mejorar
la transparencia de la deuda en los países de bajo ingreso tanto por parte
de los deudores como de los acreedores. El FMI espera con gran interés
contribuir a estos importantes temas de trabajo, entre otros.
“Nuestras deliberaciones en Buenos Aires se centraron en una variedad de
otras cuestiones que son esenciales para elevar la productividad y fomentar
un crecimiento más resiliente y de base más amplia. Entre ellas, el futuro
del trabajo, en vista de los rápidos avances tecnológicos; los desafíos en
el ámbito de la tributación internacional, particularmente los relacionados
con la digitalización y la transparencia; las oportunidades y desafíos que
plantean la tecnología financiera (fintech) y los criptoactivos, y
los esfuerzos por cerrar la brecha mundial de infraestructura.
“En todas estas esferas, la cooperación internacional es esencial. El FMI,
por ejemplo, está trabajando con otras instituciones a través de la
Plataforma de Colaboración en Materia Tributaria para ayudar a los países
en desarrollo a movilizar ingresos fiscales a fin de alcanzar los Objetivos
de Desarrollo Sostenible. También me alienta que los ministros y
gobernadores del G-20 hayan reafirmado su compromiso de que el FMI siga
siendo una institución sólida, con una dotación adecuada de recursos y
basada en cuotas, con el fin de preservar su función central en la red de
seguridad financiera mundial.
“Por último, desearía agradecer a las autoridades argentinas por su
excelente organización y eficaz liderazgo de esta reunión del G-20. Celebro
las contundentes reformas aplicadas por el Presidente Macri durante los
primeros años de su mandato para abordar los desequilibrios económicos y
reintegrar a Argentina en el sistema financiero y monetario mundial.
Aguardo con mucho interés la oportunidad de volver a Argentina para las
próximas reuniones del
G-20 en julio y noviembre.”