Director General Azevêdo, Presidente Kim, Secretario General Gurría, damas y caballeros: Es un placer darles la bienvenida, en
nombre del FMI, a esta conferencia conjunta sobre comercio internacional.
Desearía comenzar citando a Adam Smith: "
El comercio, que debería ser entre las naciones como entre los
individuos, es decir: un lazo de unión y amistad, se ha vuelto un campo
fértil para el desacuerdo y la animosidad
".
Esa reflexión, que aparece en La riqueza de las naciones podría
haber sido escrita hoy, porque nos recuerda que construir un mejor sistema
de comercio internacional nunca ha sido tarea fácil.
El criterio con el que se medirá a las autoridades de hoy es que hayan
podido o no forjar lazos duraderos de unión y amistad, un sistema comercial
que funcione en beneficio de todos. ¿Cómo lograrlo? En mi opinión, las prioridades son tres.
Primero, debemos trabajar juntos para rebajar la intensidad
de las desavenencias actuales y entablar un diálogo constructivo. Soy
optimista al respecto porque creo que hay interés en mejorar el comercio
internacional y en ampliarlo.
Así lo demuestra la multitud de positivos debates y propuestas encaminados
a reforzar la OMC
[1]. O los nuevos acuerdos comerciales, como el TPP-11 y el acuerdo
africano y el avance logrado en las negociaciones entre Estados Unidos,
México y Canadá. Aprovechemos entonces ese impulso para transformar la
tensión en acercamiento.
Segundo, debemos poner codo con codo para reparar y modernizar el
sistema de comercio internacional, no para destruirlo.
Eso significa evaluar los efectos distorsivos de los subsidios estatales,
exigir un cumplimiento más estricto de los derechos de propiedad
intelectual y tomar medidas para lograr una competencia eficaz, para evitar
los excesos de las posiciones dominantes en el mercado.
Asimismo, significa abrir el comercio electrónico y otros servicios
transables a todas sus posibilidades. En todos estos ámbitos, se podrían
utilizar métodos de negociación más flexibles dentro de la OMC, incluidos
los acuerdos "plurilaterales" entre subconjuntos de miembros de la OMC que
están listos para avanzar en ciertas áreas.
Tercero, tenemos que adoptar medidas internas para que el comercio
internacional pueda aportar mejor sus beneficios a la gente
, y me refiero a toda la gente.
Sabemos que ha ayudado a transformar el mundo, estimulando la
productividad, difundiendo nuevas tecnologías y poniendo productos al
alcance de las personas.
Aquí en Asia, por ejemplo, el comercio internacional ha sido decisivo para
crear las clases medias más grandes del planeta. Y en el mundo entero, la
integración económica ha mejorado el ingreso per cápita, creando a la vez
millones de empleos nuevos y mejor remunerados.
Con todo, sabemos también que algunos trabajadores y algunas comunidades se han visto profundamente afectadas por el
costo humano de los trastornos causados por la tecnología o el comercio,
solos o combinados.
Por esa razón necesitamos políticas internas más eficaces, como
por ejemplo una ampliación de la inversión en capacitación y redes de
protección social, de modo que los trabajadores puedan poner al día sus
aptitudes, pasar a ocupar empleos de más calidad y ganar más.
Todos podemos hacer más, pero no podemos hacerlo solos. El FMI
brinda respaldo a sus miembros a través de análisis y asesoramiento en
materia de políticas.
Un ejemplo de esa labor es nuestra última edición de Perspectivas de la economía mundial y un nuevo estudio dedicado al
comercio internacional preparado conjuntamente por el FMI, la OMC y el
Banco Mundial
[2]. Otro ejemplo son las evaluaciones anuales de cada economía, a través de
las cuales asesoramos a los países sobre aspectos concretos de sus
regímenes comerciales.
Y, por supuesto, siempre ofrecemos una plataforma para intercambiar ideas
nuevas y prácticas óptimas.
La conferencia de hoy es un excelente ejemplo de cómo podemos intercambiar
ideas y construir juntos un sistema mundial comercial mejor. Así podremos
forjar lazos duraderos de unión y amistad entre individuos y naciones.
No me cabe duda de que nuestro diálogo será fructífero. Muchas gracias.
[1]
Propuestas de reforma planteadas por Canadá y la Unión Europea.
[2]
Estudio conjunto del FMI, la OMC y el Banco Mundial titulado “ Reinvigorating Trade and Inclusive Growth”.