Un equipo del personal técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI),
encabezado por el Sr. Roberto Garcia-Saltos, visitó Managua entre el 24 y
el 30 de octubre de 2018 para evaluar la situación económica. La misión
mantuvo reuniones fructíferas tanto con altos funcionarios del gobierno
como con representantes del sector privado y de la cooperación
internacional. Al final de la visita, el Sr. Garcia-Saltos emitió la
siguiente declaración:
“Varios choques están afectando a la economía nicaragüense. La
inestabilidad política desde abril afectó la confianza de consumidores e
inversionistas. Aunque algunos sectores, como el transporte, el comercial y
el de servicios resultaron inicialmente los más afectados por las
disrupciones, otros sectores, como el turismo y la construcción
experimentan efectos más duraderos debido a la reducción en la demanda. La
caída en el empleo del sector formal, la reducción en la inversión
extranjera directa, y la disminución en el crédito al sector privado
podrían contribuir a exacerbar los efectos de estos choques.
En este contexto, la misión proyecta una contracción del 4 por ciento del
Producto Interno Bruto para 2018. La caída en el ingreso disponible
originada en menores niveles de empleo y de financiamiento se proyectan que
lleven a menor consumo e inversión. El déficit del sector público
consolidado (SPC) se pronostica que aumentará en 2.4 puntos porcentuales
hasta 4.6 por ciento del PIB.
Sin embargo, hay algunos signos positivos. Los esfuerzos de las autoridades
para apoyar el mantenimiento de la liquidez en los bancos comerciales son
encomiables. Las medidas para contener la expansión del gasto público para
compensar parcialmente el déficit de ingresos fiscales debido a la
contracción económica también son positivas.
El principal desafío para 2019 y los años siguientes es preservar la
estabilidad macroeconómica y financiera. Abordar los desafíos fiscales a
mediano plazo y emprender reformas estructurales —que son inevitables para
salvaguardar la sostenibilidad fiscal— requiere obtener un amplio apoyo.
Las políticas para restablecer la confianza del sector privado y evitar la
creación de ciclos de retroalimentación negativos resultantes de una menor
actividad y empleo, el deterioro en la calidad de los activos, la
contracción del crédito y las salidas de depósitos son esenciales para
promover la recuperación económica y compensar los efectos sobre la
pobreza. Mientras tanto, se espera que las autoridades adopten medidas para
mitigar los riesgos identificados para la economía”.
La misión ha acordado llevar a cabo la siguiente consulta de Artículo IV
durante la primera mitad de 2019.