Washington, DC - 10 de junio de 2020
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la
solicitud de Guatemala de asistencia financiera de emergencia bajo el
Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR) equivalente a DEG 428.6 millones
(100 por ciento de la cuota, o alrededor de US$594 millones al tipo de
cambio actual). El IFR ayudará al país a cumplir con las necesidades
urgentes de balanza de pagos derivadas de la pandemia COVID-19 y a
catalizar fondos adicionales de otros socios para el desarrollo.
A pesar de los sólidos fundamentos, el modelo económico y social de
Guatemala ha demostrado ser vulnerable al brote de COVID-19. La gran
dependencia de las remesas y las medidas de cierre necesarias están
amplificando los efectos económicos de la pandemia. La cobertura médica
limitada, especialmente de las poblaciones pobres y rurales, plantea un
desafío sustancial para la contención del virus. Para mitigar los efectos
de la pandemia, las autoridades están aumentando oportunamente el gasto y
las transferencias de atención médica para los más vulnerables, y
procurando una flexibilización de la política monetaria, una mayor
provisión de liquidez y medidas cautelares de apoyo.
Tras la discusión del Directorio Ejecutivo sobre la solicitud de Guatemala,
el Sr. Mitsuhiro Furusawa, Director Gerente Adjunto y Presidente Interino,
emitió la siguiente declaración:
“La pandemia de COVID-19 está afectando severamente a Guatemala. La débil
demanda externa, la disminución de las remesas y las medidas de
confinamiento y distanciamiento social para contener el virus, han
interrumpido la actividad económica y han empeorado gravemente las
posiciones externas y fiscales. El apoyo del FMI en virtud del Instrumento
de Financiación Rápida ayudará a abordar las necesidades urgentes de
balanza de pagos y fiscales, mejorará la confianza y catalizará el apoyo de
otros socios externos.
“Las autoridades han emprendido una respuesta fiscal considerable y bien
dirigida para contrarrestar COVID-19, apuntalar las instalaciones de
atención médica, proteger a los más vulnerables y mitigar el impacto en las
empresas y los empleados. Los bajos niveles de deuda de Guatemala permiten
este apoyo fiscal temporal al tiempo que preservan la sostenibilidad de la
deuda. Reducir la brecha fiscal sigue siendo una prioridad junto con la
racionalización del gasto no esencial para contener el déficit fiscal. Las
autoridades se comprometen a mantener la monetización del déficit de manera
temporal y limitada.
“Para apoyar la recuperación y contrarrestar los shocks futuros, las
autoridades tienen la intención de mantener una postura de política
monetaria acomodaticia y flexibilidad cambiaria. Si bien las regulaciones
de riesgo crediticio se han suavizado temporalmente para facilitar la
reestructuración de préstamos, las autoridades están monitoreando de cerca
las exposiciones de los bancos y los niveles de aprovisionamiento para
garantizar la estabilidad del sistema financiero.
“Las autoridades guatemaltecas han reafirmado su compromiso de garantizar
que el financiamiento de emergencia se use de manera efectiva, transparente
y mediante mecanismos de gobernanza reforzados.”