Washington, DC:
Un equipo del personal técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI)
dirigido por Esther Pérez Ruiz realizó una visita virtual a Guatemala del
26 al 30 de octubre de 2020. Al término de la misma, la Sra. Pérez Ruiz dio
a conocer el siguiente comunicado:
«El desempeño económico de Guatemala supera los pronósticos globales y
regionales, con una contracción esperada en torno al 2 por ciento en 2020 y
una proyección de crecimiento del 4 por ciento para el próximo año. La
resiliencia de las remesas y las exportaciones, y la caída de los precios
del petróleo, han redundado en un superávit en cuenta corriente y una
acumulación considerable de reservas internacionales. Los programas de
respuesta a COVID-19 (
Bono Familia, Fondo de Protección al Empleo, Fondo de Crédito para
Capital de Trabajo
), junto con la reestructuración temporal de préstamos por el sistema
bancario, están ayudando a sostener los ingresos de los hogares y la
liquidez de las empresas. Los recortes en la tasa de política monetaria del
banco central, la apertura de ventanillas de liquidez y la flexibilización
del encaje bancario han provisto de la liquidez necesaria sin menoscabo de
los objetivos de inflación. Para atender estas acciones de política, las
autoridades han movilizado financiamiento con prontitud, tanto en los
mercados como de las instituciones financieras internacionales, incluidos
594 millones de dólares del Instrumento de Financiamiento Rápido del FMI
(pendiente de aprobación por el Congreso).
«A pesar de la resiliencia mostrada ante el COVID-19, la pandemia podría
tener impactos económicos y sociales duraderos. Tras sufrir una contracción
marcada, el empleo formal y la recaudación de impuestos se recuperan
lentamente, la desnutrición crónica y la inseguridad alimentaria siguen
aumentando, y los riesgos persisten a la baja. Dichos riesgos incluyen el
continuo aumento de las infecciones por COVID-19, que podría conllevar
medidas de confinamiento parcial, así como un posible deterioro de las
perspectivas globales y de las condiciones de financiamiento externo. En
este contexto, es importante que las políticas continúen apoyando la
recuperación y resguardando de los riesgos a la baja.
«El proyecto de Presupuesto 2021 actualmente en el Congreso de la República
prolonga, debidamente, el apoyo fiscal a la economía en el corto plazo, el
cual se retira de manera gradual y sostenible. Para maximizar el impacto de
dicho apoyo fiscal, el personal técnico alienta las autoridades a: (i)
mejorar la focalización de la asistencia social, con base a la
digitalización del Bono Familia; (ii) ampliar la prestación de los
servicios de salud y de educación virtual a los más vulnerables, para
prevenir una mayor desigualdad; y (iii) ejecutar los proyectos de
infraestructura de manera rápida y transparente. Para mantener la
sostenibilidad fiscal, el personal técnico recomienda mayor consistencia en
los esfuerzos de movilización de ingresos a mediano plazo. La política
monetaria debería seguir siendo acomodaticia y neutralizar, según lo
previsto, cualquier efecto indeseado de la monetización sobre la inflación.
Debería evitarse recurrir nuevamente a la monetización del déficit
presupuestario por parte del Banco Central como alternativa de
financiamiento.
«El Plan para la Recuperación Económica de las autoridades tiene
como objetivo mejorar el clima de negocios de Guatemala y fomentar una
mayor flexibilidad del mercado laboral. En ese sentido, el personal técnico
recomienda la pronta aprobación de las nuevas leyes de infraestructura,
arrendamiento, insolvencia, así como la adopción de la reglamentación del
Convenio 175 de la OIT. Una mayor seguridad jurídica es fundamental para
mejorar el entorno empresarial.
«El sector financiero guatemalteco entró en la crisis con reservas de
capital y liquidez relativamente elevadas. Al amparo de la flexibilización
temporal de las normas prudenciales, el sistema bancario ha reestructurado,
a fecha de hoy, alrededor de un tercio de su cartera de préstamos. Los
préstamos en mora permanecen en niveles bajos, sólo ligeramente por encima
del 2 por ciento de la cartera total (reflejando la falta de penalización
en la calificación de los deudores en el momento de la reestructuración).
Ahora bien, las provisiones han aumentado gradualmente, indicando un
posible deterioro de la calidad de la cartera. Para garantizar la
estabilidad financiera, el supervisor debería evaluar la posible
acumulación de riesgos en la cartera de préstamos de los bancos, fortalecer
las provisiones y las reservas de capital según se precise, y considerar un
retiro gradual de las medidas de flexibilización temporal. Las
modificaciones a la Ley de Bancos y Grupos Financieros, cuya aprobación
sigue pendiente en el Congreso, sería importante para fortalecer el marco
de resolución bancaria; así como la aprobación de la nueva Ley para la
Prevención y Represión del Lavado de Dinero u Otros Activos y del
Financiamiento del Terrorismo, que modernizaría las herramientas para
luchar contra estos delitos.
«Durante la visita virtual del personal técnico, el equipo se reunió con el
Sr. Sergio Recinos, presidente del Banco de Guatemala, el Sr. Álvaro
González Ricci, Ministro de Finanzas Públicas, el Sr. Erick Vargas,
Superintendente de Bancos, el Sr. Marco Livio Díaz, Superintendente de la
SAT, y otros altos funcionarios y representantes del sector privado. El Sr.
Edgar Cartagena (OED) participó en las discusiones. La misión quisiera
agradecer a las autoridades por su estrecha cooperación y sinceras
discusiones.»