Washington, DC – 21 de diciembre de 2020:
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó el
día de hoy, la primera revisión del acuerdo ampliado en el marco del
Servicio Ampliado del FMI (SAF) para Ecuador. La decisión del Directorio
hace posible un desembolso inmediato de DEG 1.420 millones (aproximadamente
US$2.000 millones), con lo cual, el total de desembolsos para apoyo
presupuestario en Ecuador en virtud del acuerdo, alcanza los US$4.000
millones.
El SAF de 27 meses de Ecuador fue aprobado por el Directorio Ejecutivo el
30 de septiembre de 2020 (véase el
comunicado de prensa No. 20/302
) por DEG 4.615 millones (alrededor de US$6.500 millones, o aproximadamente
661% de la cuota de Ecuador). El programa tiene como objetivo respaldar las
políticas de Ecuador para estabilizar la economía y proteger vidas y medios
de vida, ampliar la cobertura de los programas de asistencia social,
garantizar la sostenibilidad fiscal y de la deuda y fortalecer las
instituciones nacionales para sentar las bases de un crecimiento vigoroso,
duradero y generador de empleo que beneficie a todos los ecuatorianos. Tras
las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre Ecuador, Antoinette
Sayeh, Subdirectora Gerente y Presidenta Interina, realizó la siguiente
declaración:
“La economía ecuatoriana está dando indicios iniciales de recuperación
económica tras tocar fondo en el segundo trimestre. Las nuevas infecciones
y muertes por COVID-19 se han moderado en comparación con los elevados
niveles registrados en la primavera, reflejo de las medidas decisivas
tomadas por las autoridades para contener el brote. Se proyecta ahora que
la actividad económica se contraerá 9½% en 2020, lo que representa una
mejora respecto de la contracción de 11% prevista cuando se aprobó el
programa.
“La vigilancia que demostraron las autoridades previamente a la aprobación
del programa contribuyó a amortiguar las demoras de financiamiento externo.
Se alcanzaron por amplio margen todos los criterios de ejecución
cuantitativos y las metas indicativas. Además, las autoridades continuaron
expandiendo y mejorando la asistencia social bien focalizada, habiendo
extendido la red de protección social a más de 270.000 familias de bajo
ingreso desde julio, lo cual supera la meta fijada para finales de
diciembre, y contribuyendo a mitigar el impacto de la crisis en los grupos
más vulnerables.
“Las autoridades han seguido avanzando en su programa de
reformas en áreas clave. En materia de gobernanza y transparencia, la
Asamblea Nacional ha aprobado casi por unanimidad las enmiendas para
mejorar significativamente el marco anticorrupción, y las autoridades han
ampliado el acceso público a las declaraciones patrimoniales de personas
políticamente expuestas. Han tomado importantes medidas para afianzar los
cimientos de la dolarización, alineando la función de auditoría interna del
banco central con las mejores prácticas internacionales y finalizando las
enmiendas al código orgánico monetario y financiero (COMYF) para su
presentación a la Asamblea Nacional. Las autoridades también adoptaron
regulaciones sobre reglas fiscales y el marco fiscal de mediano plazo bajo
el código orgánico de finanzas públicas y desarrollaron un plan financiero
para el próximo año. Estas medidas mejorarán la gestión de las finanzas
públicas y respaldarán la sostenibilidad fiscal.
“De cara al futuro, una mayor reorientación del gasto a medida que se
afiance la recuperación reforzará la sostenibilidad fiscal y reducirá la
deuda pública como porcentaje del PIB. Además, una estrategia fiscal
creíble a mediano plazo, que incluya una reforma tributaria ambiciosa y
progresiva y que alinee mejor los niveles de gasto de Ecuador con sus pares
regionales, reduciría la carga de la deuda de las generaciones futuras.
“La promulgación rápida de las enmiendas a la reforma del COMYF fortalecerá
los cimientos del sistema dolarizado; al igual que la reconstrucción de
amortiguadores. Continuar aplicando con prudencia las herramientas de
regulación y supervisión ayudará al sistema financiero a resistir tensiones
económicas en el período posterior a la pandemia. Será importante
monitorear con atención la acumulación de riesgo crediticio y garantizar
que el fondo de liquidez cuente con los recursos para proporcionar la
liquidez de emergencia según lo previsto. Estos mecanismos deberían
complementarse fortaleciendo aún más el marco legal del sistema financiero,
incluyendo arreglos contingentes reforzados. “El programa respaldado por el
SAF continúa enfrentando riesgos considerables. A nivel mundial, aún
persiste la incertidumbre acerca de la profundidad y la duración de la
pandemia. A nivel nacional, la creación de un consenso amplio y la
aceptación en todo el espectro político de los objetivos y políticas clave
del programa ayudaría a mitigar los riesgos importantes de implementación
del programa.
“Con el fortalecimiento ininterrumpido de las capacidades y la estrecha
coordinación con los organismos del sector público, las autoridades pueden
lograr sus objetivos y generar una recuperación sólida y rica en empleo que
beneficie a todos los ecuatorianos.”