Venecia, Italia –
La Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina
Georgieva, realizó hoy la siguiente declaración al término de la reunión de
ministros de Hacienda y gobernadores de bancos centrales del G-20:
«Los importantes avances logrados por el G-20 en esta reunión en torno a
diversas cuestiones críticas son muy alentadores. En particular, quisiera
destacar el respaldo brindado por el G-20 al histórico acuerdo sobre una
tasa de impuesto mínima para las empresas. Esto ayudará a los países a
preservar su base impositiva empresarial y a movilizar ingresos al
garantizar que las empresas muy rentables paguen lo que les corresponde en
todo el mundo.
Quiero felicitar al G-20 por centrar la atención en los riesgos climáticos
y el papel de los mecanismos de tarificación del carbono. El domingo el
G-20 celebrará una Conferencia sobre el Clima, en la cual tengo la
intención de dar seguimiento a la propuesta de un precio mínimo
internacional del carbono, que podría acelerar considerablemente la
transición de la economía mundial a un crecimiento con bajas emisiones de
carbono.
El G-20 reconoció la urgente necesidad de una mejor preparación ante
futuras amenazas sanitarias, y en tal sentido elogió el Informe del Panel
Independiente de Alto Nivel sobre Financiamiento del Procomún Mundial de
Preparación y Respuesta a la Pandemia, y se comprometió a trabajar con
instituciones financieras internacionales y socios pertinentes en la
elaboración de propuestas de financiamiento sostenible para reforzar la
preparación y respuesta a pandemias en el futuro.
Quisiera asimismo expresar mi profundo agradecimiento al G-20 y a nuestros
países miembros por el apoyo brindado a la nueva asignación de DEG
(Derechos Especiales de Giro) equivalente a USD 650.000 millones, la mayor
en la historia del FMI, y una inyección de ánimo para el mundo.
En cuanto a la economía mundial, la recuperación continúa avanzando, en
líneas generales, conforme a nuestra proyección de abril de un crecimiento
mundial de 6% para este año. Pero la divergencia entre las economías se
está acentuando. Básicamente, el mundo se enfrenta a una recuperación que
discurre por dos sendas.
En las principales economías avanzadas y en algunos países de mercados
emergentes, el crecimiento se está acelerando, gracias a una combinación de
contundentes políticas de apoyo fiscal y monetario y una rápida vacunación;
pero en muchos otros países —en particular los más pobres que carecen de
acceso a las vacunas y en donde las tasas de infección están repuntando— el
crecimiento está refrenado.
Una peligrosa ola de una variante muy contagiosa está recorriendo el mundo,
y debido a eso la pandemia sigue siendo un riesgo crucial para el mundo. Se
necesitan medidas urgentes en tres ámbitos principales.
Primero, acelerar la vacunación
: La meta es cubrir por lo menos al 40% de la población de todos los países
para fines de 2021, y al 60% para mediados de 2022.
El Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la
Organización Mundial del Comercio (OMC) y el FMI, en estrecha colaboración
con el Acelerador ACT, han establecido un grupo trabajo —un ‘comité de
crisis’— para ayudar a alcanzar esta meta, y me complace mucho el apoyo del
G-20 para dar prioridad a la tarea de acelerar la distribución de vacunas,
pruebas de diagnóstico y tratamientos. Proporcionar a las poblaciones de
alto riesgo acceso más rápido a las vacunas podría salvar más de medio
millón de vidas este año. Y una normalización de la actividad en todo el
mundo podría generar USD 9 billones para la economía mundial de aquí hasta
2025; frente a esto, el costo de USD 50.000 millones de este plan para la
pandemia resulta insignificante.
Segundo, adoptar políticas macroeconómicas sólidas
: Estas siguen siendo cruciales para la recuperación.
La política fiscal debe proporcionar un apoyo bien concebido, adaptado a
las circunstancias de los países, para proteger a los más vulnerables y
reducir al mínimo las secuelas más duraderas. A medida que las economías
vayan saliendo de la crisis, las políticas deben facilitar un crecimiento
más vigoroso, sostenible e inclusivo.
La política monetaria debe seguir siendo acomodaticia, ya que es probable
que las presiones inflacionarias sean pasajeras. Pero si un repunte de la
inflación resultara ser más persistente, algunas economías grandes que
están más adelantadas en el ciclo de recuperación quizá tengan que
endurecer la política más pronto de lo previsto. Los bancos centrales
tendrán que comunicar las intenciones de política con claridad para no
desencadenar repercusiones adversas. Si las condiciones en los mercados
financieros se tornaran más restrictivas antes de lo previsto, el FMI está
preparado para ayudar a los países miembros a garantizar que la
recuperación siga bien encaminada.
En tercer lugar, reforzar el apoyo a los países vulnerables
.
La nueva asignación de DEG del FMI equivalente a USD 650.000 millones
incrementará las reservas de los países, creará espacio adicional para
financiar las vacunas y apuntalará la confianza en la recuperación. Para
que la asignación tenga mayor impacto, empezaremos de inmediato a estudiar
opciones para que los países miembros que gozan de una situación económica
más sólida usen voluntariamente sus DEG para ayudar a los países pobres y
vulnerables.
La ampliación del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la
Pobreza (FFCLP) del FMI es una opción comprobada y segura que nos permitirá
brindar apoyo financiero con tasa de interés cero a los países de bajo
ingreso en el mediano plazo. Estamos estudiando la posibilidad de crear un
nuevo Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad para los
países miembros vulnerables con el fin de construir bases más firmes para
el futuro, lo que incluye proporcionar financiamiento para un crecimiento
más verde, resiliente y sostenible a mediano plazo.
Agradezco enormemente el respaldo expresado por el G-20 en esta reunión a
favor de estas medidas. También fueron respaldados nuestros esfuerzos para
ayudar a los países que soportan cargas insostenibles de deuda.
En este sentido, estamos trabajando estrechamente con el Banco Mundial y
otros socios para garantizar una aplicación eficaz del Marco Común.
Felicito a los integrantes del comité de acreedores de Chad por su denodada
labor, que permite obtener apalancamiento para el alivio de la deuda de
acreedores privados, así como las seguridades requeridas para el tan
necesario financiamiento del FMI y otros socios para el desarrollo. Celebro
el pedido del G-20 para la creación oportuna de un comité de acreedores
para Etiopía que facilite avances en el examen del programa respaldado por
el FMI en ese país.
Por último, quisiera felicitar al Gobierno de Italia y al Ministro de
Economía y Finanzas, Daniele Franco, y al Gobernador, Ignazio Visco, por
presidir de manera tan exitosa la primera reunión del G-20 celebrada en
modalidad mixta desde la pandemia. Quisiera asimismo agradecer a la ciudad
y los habitantes de Venecia, como siempre, por su cálida y amable acogida».