Washington, DC:
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó hoy
un acuerdo sucesor de dos años para el Perú en el marco de la Línea de
Crédito Flexible (LCF) por un monto equivalente a DEG 4.0035 millones (unos
5.400 millones de dólares)
[1]
y tomó nota de la cancelación por parte del Perú del acuerdo anterior por
un monto de DEG 8.070 millones. Las autoridades peruanas declararon su
intención de tratar el nuevo acuerdo como precautorio.
La LCF se estableció el 24 de marzo de 2009, como parte de una profunda
reforma de los mecanismos de préstamo del FMI (véase el comunicado de
prensa nº 09/85). La LCF permite a los países beneficiarios utilizar la
línea de crédito en cualquier momento y está concebida para hacer frente de
manera flexible a presiones de balanza de pagos reales y potenciales y para
ayudar a apuntalar a confianza del mercado. Los giros en el marco de la LCF
no se escalonan ni están ligados a condicionalidad ex-post, como ocurre con
los programas ordinarios respaldados por el FMI. Este importante acceso con
desembolso inicial y no sujeto a condicionalidad ex-post es posible gracias
a la gran solidez de los fundamentos y marcos institucionales de política
económica y la trayectoria sostenida de implementación de políticas muy
sólidas de los países que cumplen con los criterios de acceso a la LCF, lo
que permite confiar en que responderán adecuadamente a las dificultades de
balanza de pagos a las que se enfrentan o podrían enfrentarse en el futuro.
Al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre Perú, el
Subdirector Gerente Sr. Kenji Okamura, realizó la siguiente declaración:
"Los muy sólidos fundamentos económicos y marcos de política de Perú
-anclados en un marco creíble de metas de inflación, un tipo de cambio
flexible, una supervisión y regulación eficaces del sector financiero y un
sólido marco fiscal de mediano plazo- han permitido a las autoridades dar
una respuesta integral y oportuna a la pandemia del COVID-19 y promover el
crecimiento. Como resultado, y estimulada por la robusta demanda externa,
los términos de intercambio favorables y el aumento de la construcción, la
economía peruana se recuperó con fuerza en 2021, registrando una de las
tasas de crecimiento más altas de la región.
"Sin embargo, la economía peruana sigue expuesta a elevados riesgos,
incluidos los derivados de las nuevas oleadas de la pandemia del COVID-19,
la desaceleración de la actividad económica en los principales países
socios comerciales, la guerra en Ucrania, el endurecimiento de las
condiciones financieras mundiales y la incertidumbre política. El nuevo
acuerdo en el marco de la Línea de Crédito Flexible seguirá desempeñando un
papel importante en el apoyo a la estrategia macroeconómica de las
autoridades, proporcionando un seguro contra los riesgos de cola y
reforzando la confianza del mercado.
"Las autoridades tienen la intención de tratar el acuerdo como precautorio
y salir del mismo cuando las condiciones externas lo permitan. El menor
nivel de acceso solicitado -el 300 por ciento de la cuota, por debajo del
600 por ciento de la LCF aprobada en 2020- como parte de la estrategia de
las autoridades de retirar gradualmente el uso de la facilidad es un
reflejo de los muy sólidos fundamentos del país, incluyendo los
amortiguadores adicionales construidos con la acumulación de reservas
internacionales, así como la disminución de las necesidades de financiación
externa, desde el acuerdo de 2020".
[1]
Importe en dólares basado en la cotización del Derecho Especial de
Giro (DEG) de 1 USD = 0,745400 DEG el 4 de mayo de 2022