Washington, DC:
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó el
día de hoy la segunda revisión del acuerdo en el marco del Servicio
Ampliado del FMI (SAF) a favor de Argentina. La decisión del Directorio
hace posible un desembolso inmediato
de DEG 3.000 millones (aproximadamente USD 3.800 millones), lo cual
sitúa el total de desembolsos en el marco del acuerdo en alrededor de
USD 17.500 millones
.
Al llevar a cabo la revisión, el Directorio Ejecutivo evaluó las recientes
decisivas medidas que fueron fundamentales para estabilizar los mercados,
restablecer la confianza y alcanzar metas cuantitativas claves fijadas para
fin de septiembre, incluida el tope mínimo para las reservas
internacionales netas, y el tope máximo para el financiamiento monetario
del déficit. El Directorio aprobó dispensas con respecto al incumplimiento
de los criterios de ejecución continuos relativos a las restricciones
cambiarias y las múltiples prácticas de tipos de cambio
[1]
.
El acuerdo de
30 meses a favor de Argentina en el marco del SAF
, con acceso a DEG 31.914 millones (equivalentes a USD 44.000 millones, o
aproximadamente 1.000% de la cuota), fue aprobado el 25 de marzo de 2022
(véase el Comunicado de Prensa No. 22/89). El programa de las autoridades,
respaldado por el FMI, proporciona a Argentina apoyo para la balanza de
pagos y el presupuesto, que está vinculado a la firme adopción de políticas
destinadas a consolidar las finanzas públicas, abordar la persistente y
alta inflación, promover la acumulación de reservas y sentar las bases para
un crecimiento económico más sostenible e inclusivo.
Al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre Argentina,
la Directora Gerente, Kristalina Georgieva, realizó la siguiente
declaración:
“En respuesta a las disrupciones del mercado de mediados de 2022, el nuevo
equipo económico de Argentina adoptó decisivas medidas correctivas que
están comenzando a restaurar la confianza y la credibilidad de las
políticas. Hacia adelante, serán necesarias políticas macroeconómicas
prudentes y una firme implementación del programa para abordar la situación
aún frágil, fortalecer la estabilidad y lograr los objetivos del programa
de las autoridades respaldado por el Fondo, que sigue siendo un ancla
macroeconómica clave.
“Lograr los objetivos de déficit fiscal primario del 2,5% del PBI en 2022 y
del 1,9 % del PBI en 2023 es fundamental para moderar el crecimiento de las
importaciones, acumular reservas, fortalecer la sostenibilidad de la deuda
y reducir aún más la dependencia del financiamiento del déficit por parte
del banco central. Esto requerirá controles de gasto más fortalecidos y una
mayor eficiencia de los subsidios y el gasto social, lo que a su vez
crearía espacio para proyectos críticos de infraestructura energética y
asistencia dirigida a los sectores vulnerables.
“La implementación continua y consistente del marco de política monetaria
es esencial para mantener tasas de interés reales positivas y abordar la
persistente alta inflación. Hacerlo también alentará la demanda de activos
en pesos, fortalecerá la competitividad externa y aumentará las reservas.
Si bien ciertas medidas cambiarias podrían respaldar temporalmente la
balanza de pagos, no remplazarían a una política macroeconómica sólida.
Como tal, las restricciones cambiarias y las múltiples prácticas de tipos
de cambio deben eliminarse gradualmente a medida que las condiciones lo
permitan y la cobertura de reservas se fortalezca.
“Sigue siendo necesario un enfoque proactivo de gestión de la deuda, junto
con políticas macroeconómicas prudentes, para movilizar el financiamiento
en pesos y mitigar los riesgos de refinanciamiento. También se necesitan
continuos esfuerzos de buena fe, de todas las partes, para asegurar una
reestructuración exitosa de la deuda del Club de París. Garantizar que los
socios internacionales cumplan con los compromisos de financiación también
es fundamental para respaldar los objetivos clave del programa.
“La agenda de reformas estructurales sigue siendo fundamental para abordar
desafíos económicos profundamente arraigados. Se necesita seguir avanzando
en fortalecer la gestión financiera pública, la transmisión monetaria y las
finanzas del banco central, así como los marcos para combatir la evasión
fiscal y el lavado de dinero. Del mismo modo, los marcos regulatorios
fuertes y estables pueden ayudar a impulsar el potencial de exportación de
Argentina en sectores claves, incluyendo al sector energético.
“En medio del desafiante entorno global y los riesgos internos en curso, la
fuerte implementación del programa y la ágil formulación de políticas son
fundamentales para cumplir los objetivos y asegurar la estabilidad. Un
amplio apoyo político para las políticas del programa sigue siendo esencial
hacia adelante”.
[1]
En vista de que la reunión del Directorio se celebró después de fin
de septiembre, también se aprobaron dispensas para la aplicabilidad
de dos metas fijadas para fin de septiembre —para las cuales aún no
se disponía de datos—, incluida la relativa al saldo fiscal
primario.