Washington, DC:
Un equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezado por Luis
Cubeddu, Director Adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental y
Ashvin Ahuja, Jefe de Misión para Argentina, mantuvo reuniones presenciales
y virtuales con las autoridades argentinas para discutir políticas sobre la
cuarta revisión del acuerdo ampliado en el marco del Servicio Ampliado del
Fondo (EFF, por sus siglas en ingles). [1] El Sr. Cubeddu y el Sr. Ahuja
emitieron la siguiente declaración en Washington, D.C. hoy al final de
estas reuniones:
“Las autoridades argentinas y el personal técnico del FMI llegaron a un
acuerdo a nivel de personal técnico sobre un marco macroeconómico
actualizado y las políticas asociadas necesarias para completar la cuarta
revisión bajo el acuerdo de Argentina. Este acuerdo está sujeto a la
aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, que se espera se reúna en las
próximas semanas. La finalización de la revisión le dará a Argentina acceso
a alrededor de US$ 5.300 millones (DEG 4.000 millones).
“En el contexto de un entorno económico más complejo, la revisión se centró
en evaluar el progreso de la implementación del programa, actualizar el
marco macroeconómico y alcanzar acuerdos sobre un sólido paquete de
políticas para abordar de forma duradera los desequilibrios macroeconómicos
y limitar las vulnerabilidades futuras.
“Todos los criterios de desempeño cuantitativo hasta fines de diciembre de
2022 se cumplieron con cierto margen. El déficit fiscal primario de 2022
alcanzó el 2,3% del PIB (frente a una meta del 2,5%), en particular debido
al continuo sólido control del gasto y las acciones para mejorar la
focalización de los subsidios y la asistencia social. Al mismo tiempo, las
reservas internacionales netas aumentaron en US$ 5.400 millones (por encima
de la meta de US$ 5.000 millones), debido a mejoras en la balanza comercial
y un importante apoyo oficial. El PIB real se expandió un 5,4% en 2022 y la
inflación anual alcanzó el 94,8% al final del período
“Ante los desafíos de una sequía cada vez más severa, se necesita un
paquete de políticas más sólido para salvaguardar la estabilidad
macroeconómica, abordar el aumento de la inflación y los recientes reveses
de políticas, así como garantizar el logro de los objetivos subyacentes del
programa. Tales políticas deben implementarse firme y consistentemente. Se
lograron entendimientos en las siguientes áreas clave:
-
Política fiscal.
Las autoridades están comprometidas en alcanzar el déficit fiscal
primario del 1,9 por ciento del PIB en 2023 a través de controles
continuos de gastos, una mejor focalización de los subsidios
energéticos y de la asistencia social, y una mejor priorización del
gasto de capital, al tiempo que protegen el gasto social y de
infraestructura prioritario. Para cumplir con las metas de reducción
del déficit y fortalecer la progresividad de los subsidios energéticos,
las autoridades planean continuar implementando el esquema de
segmentación acordado, eliminando los subsidios para los usuarios
residenciales de mayores ingresos a partir de mayo y para los usuarios
comerciales a fines de 2023. Se tomarán medidas tempranas y decididas
para abordar de manera sostenible los costos fiscales de la aprobación
imprevista de la moratoria de pensiones para asegurar los objetivos
fiscales para este año y los próximos.
-
Política monetaria y cambiaria.
Para hacer frente a las continuas presiones inflacionarias, que han
repuntado en los últimos meses, las autoridades pretenden mantener
positivas las tasas de interés oficiales en términos reales. Mientras
tanto, continuarán los esfuerzos para asegurar la competitividad
externa y fortalecer la cobertura de reservas, que las autoridades
planean complementar a través de la oportuna racionalización de la
política cambiaria. También se comprometen a no utilizar reservas
internacionales ni emitir instrumentos de deuda externa de corto plazo
para intervenir en los mercados cambiarios paralelos.
-
Estrategia de financiación.
Se está implementando con cautela y buena comunicación una estrategia
proactiva de gestión de la deuda en el mercado local. Esto está
ayudando a afrontar los vencimientos de deuda, especialmente en el
segundo y tercer trimestre, movilizar el financiamiento interno y
mejorar el funcionamiento del mercado de bonos y cambiario, evitando
agregar vulnerabilidades en el futuro. Las autoridades continúan
movilizando financiamiento oficial de fuentes multilaterales y
bilaterales, incluso mediante la finalización de acuerdos bilaterales
con los pocos acreedores restantes del Club de París. Estos esfuerzos
ayudarán a mantener el financiamiento monetario directo del déficit
fiscal a un máximo del 0,6 por ciento del PIB en 2023, en línea con los
objetivos del programa.
“Si bien se espera que políticas macroeconómicas más sólidas y esfuerzos
para asegurar mejorar la cobertura de reservas y revertir las recientes
pérdidas de divisas, se solicita una modificación del objetivo de
acumulación de reservas internacionales netas para 2023. Esto acomodará
parcialmente el impacto cada vez más severo de la sequía, al mismo tiempo
que tendrá en cuenta los efectos compensatorios de menores precios de
importación de energía y las medidas de políticas acordadas. Se solicita
que la mayor parte de esta acomodación se realice a principios de 2023, en
consonancia con el impacto adelantado de la sequía.
“En el futuro, será esencial mantener políticas sólidas y adaptarlas según
sea necesario a la evolución de las condiciones externas e internas. Las
medidas cambiarias administrativas temporales no deben ser un sustituto de
una política macroeconómica sólida.
“Agradecemos a las autoridades argentinas por sus discusiones abiertas y
constructivas en curso y damos la bienvenida a su compromiso continuo para
abordar los desequilibrios macroeconómicos y salvaguardar la estabilidad”.