Washington, DC:
Un equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI) liderado por el Sr.
Mauricio Villafuerte visitó a Asunción del 27 de marzo al 4 de abril para
llevar a cabo discusiones sobre la primera revisión bajo el Instrumento de
Coordinación de Políticas [
[1]
] (PCI por sus siglas en inglés) con el Paraguay.
Al término de las discusiones, el Sr. Villafuerte emitió la siguiente
declaración:
“El desempeño macroeconómico en el 2023 es fuerte debido a que la economía
se está recuperando de la sequía del año pasado y la implementación de las
políticas permanece en la trayectoria esperada. El crecimiento se proyecta
en 4,5 por ciento para el 2023, y se espera que el déficit fiscal de este
año baje a 2,3 por ciento del PIB. Esto es importante, debido a que
Paraguay necesita reconstruir los colchones fiscales y preservar la
resiliencia ante choques futuros después de los últimos años de aumentos
sustanciales de la deuda pública por el impacto de la pandemia del COVID-19
y las medidas para contribuir a la recuperación económica. Alentamos a las
autoridades a mantener su mirada enfocada en reducir el déficit en 2024
para cumplir con la Ley de Responsabilidad Fiscal que establece un límite
para el déficit fiscal de 1,5 por ciento del PIB.
“La inflación está en dirección a la baja y se espera que estará cerca de
la meta del BCP para fines del 2023. La posición cauta y moderadamente
restrictiva de las autoridades es apropiada por ahora y podría ser relajada
una vez que la inflación se acerque a la meta de inflación más adelante
este año.
“La cuenta corriente externa probablemente terminará con un superávit
pequeño en 2023 (0,1 por ciento del PIB), luego de un déficit mayor al
esperado de 6½ por ciento en 2022. En los últimos seis meses, las
autoridades continuaron implementando un marco exitoso de metas de
inflación al mismo tiempo que permitieron que el tipo de cambio actúe como
un importante amortiguador. A pesar de un aumento marginal en la relación
entre cartera vencida y el total de préstamos, los indicadores de solvencia
del sector financiero superan holgadamente los requisitos de capital mínimo
legal y la rentabilidad de los bancos se ha recuperado a niveles previos a
la pandemia.
“La implementación del PCI en Paraguay viene avanzando bien y las metas
cuantitativas estipuladas para diciembre de 2022 se cumplieron en términos
generales. También se cumplieron los compromisos de la agenda de reforma
estructural del PCI, incluyendo la presentación al Congreso Nacional de los
proyectos de ley de la Función Pública y del Servicio Civil y la de
Garantías Mobiliarias, además se registró la ampliación dela cobertura de los programas sociales Tekoporã y la Pensión Alimentaria para Adultos Mayores.
“El gobierno paraguayo se compromete a avanzar en los objetivos de reforma
del PCI establecidos para 2023. Estos incluyen la elaboración de una ley de
transición para la Caja Fiscal y una nueva versión de la ley para la
supervisión del sistema de pensiones, que sentarían las bases para una
reforma más integral del sistema de pensiones. Las autoridades tienen la
intención de emitir pronto las regulaciones que respaldan la implementación
de la Ley de Contrataciones Públicas recientemente aprobada y finalizar un
proyecto de ley que ordene la estructura del Estado.
“Además, la misión discutió con el gobierno de Paraguay la inclusión de
reformas adicionales bajo el PCI. Las autoridades están comprometidas a
trabajar en una nueva versión de la ley de insolvencia, reconociendo su
potencial para fortalecer significativamente el clima de negocios en el
país. Además, tienen como objetivo completar una Evaluación Nacional de
Riesgos actualizada, que sirve como insumo vital para abordar los riesgos
ALD/CFT nuevos y emergentes.
“El equipo se reunió con el presidente del Banco Central del Paraguay
(BCP), José Cantero, el ministro de Hacienda, Óscar Llamosas, otros altos
funcionarios del gobierno y representantes de las instituciones financieras
multilaterales. El equipo de personal técnico agradece la excelente
cooperación de las autoridades y las discusiones francas y constructivas y
reafirma el apoyo del FMI a los esfuerzos del gobierno para implementar sus
planes hacia el logro de un crecimiento económico sostenible e inclusivo”.
[[1]] El Instrumento de Coordinación de Políticas (PCI, por sus
siglas en inglés) del FMI está diseñado para países que no
necesitan apoyo financiero para la balanza de pagos. El PCI ayuda a
países diseñar programas económicos efectivos que, una vez
aprobados por el directorio ejecutivo del FMI, señala a donantes,
bancos de desarrollo multilateral y a los mercados, el aval del
Fondo de las políticas del miembro.