Washington, DC:
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI)
concluyó hoy la consulta
[1]
del Artículo IV con Guinea Ecuatorial.
La economía de Guinea Ecuatorial sigue afrontando una continua
disminución de la producción de petróleo. Tras un paréntesis en 2022, se
espera que la economía vuelva a caer en una profunda recesión en 2023
con un descenso estimado de la actividad económica de 8,8%. Se prevé
una disminución de la inflación del 4,9% en 2022 a un 2,5% en 2023, y
una caída del superávit en cuenta corriente de 2,4% a 1% del PIB
durante el mismo período. Se estima que el superávit fiscal general ha
disminuido hasta 0,3% del PIB desde 13,6% en 2022, en tanto que se
prevé que el déficit fiscal primario no relacionado con los
hidrocarburos se sitúe en 23,3% del PIB, frente al 22,7% observado en
2022.
Las perspectivas de crecimiento a corto y mediano plazo se vislumbran
complejas debido a la reducción proyectada en la producción de petróleo
y el crecimiento deslucido de la economía no petrolera a causa de
debilidades estructurales subyacentes. Se proyecta que el crecimiento
del PIB real se contraerá un 5,5% en 2024, y que a mediano plazo la
economía en promedio permanecerá en recesión. El superávit de la
balanza de cuenta corriente se convertiría en déficit, con un promedio
de -7,6% del PIB durante el período 2024-28. Sin embargo, según los
planes anunciados por las autoridades, se proyecta que el superávit
fiscal aumentará a 2,9% del PIB y el déficit primario no relacionado
con los hidrocarburos mejorará a 19,5% del PIB no relacionado con los
hidrocarburos.
Estas perspectivas están sujetas a la incertidumbre, y los riesgos, que
siguen inclinados hacia el deterioro de la situación, incluyen un
agotamiento de las reservas de petróleo más rápido de lo proyectado,
una moderación de la demanda de hidrocarburos en medio de la transición
mundial cada vez más rápida hacia las cero emisiones netas y retrasos
en la implementación de reformas de políticas clave.
Evaluación del Directorio Ejecutivo[2]
Los directores ejecutivos estuvieron de acuerdo en términos generales
con la evaluación del personal técnico.
Observaron que la economía de Guinea Ecuatorial se expandió en 2022
tras un largo período de recesión. Sin embargo, la recuperación fue
efímera, y las perspectivas a mediano plazo enfrentan importantes
riesgos derivados de la disminución proyectada de la producción de
petróleo y un complicado entorno empresarial. En este contexto, los
directores exhortaron a que los esfuerzos iniciales se centren en
apoyar la estabilidad macroeconómica y financiera, las reformas
transformativas para facilitar la diversificación económica y la
promoción de los programas de gobernanza y la lucha contra la
corrupción para incentivar el crecimiento sostenible.
Con el fin de garantizar la sostenibilidad fiscal, los directores
elogiaron el acuerdo de las autoridades para anclar la política fiscal a
un saldo primario que excluye los hidrocarburos y para consolidar las
finanzas públicas. Felicitaron a las autoridades por la aprobación del
presupuesto de 2024, cuyo objetivo es lograr un importante ajuste
fiscal sin dejar de promover la inversión en salud y educación.
Los directores recalcaron la importancia de abordar los riesgos y las
vulnerabilidades en el sector bancario a efectos de salvaguardar la
estabilidad financiera. Alentaron a las autoridades a llevar a término
las iniciativas para reestructurar y recapitalizar la parte del sector
bancario que atraviesa dificultades y a hacer frente a altos niveles de
préstamos en mora. Estos esfuerzos deben ir acompañados de medidas para
recuperar activos a fin de limitar el costo presupuestario. Los
directores encomiaron los avances logrados hasta la fecha en la
regularización de los atrasos internos, pero hicieron un llamamiento a
favor de un plan integral y transparente.
Los directores pidieron reformas estructurales enérgicas para fomentar
la diversificación económica y promover un crecimiento inclusivo y
sostenible. Las reformas prioritarias consisten en reducir la carga
regulatoria para la creación de empresas, promover la inversión en
capital humano, y garantizar el buen funcionamiento y la eficiencia de
los mercados.
Los directores resaltaron la urgente necesidad de implementar con
firmeza el programa de reformas relacionadas con la gobernanza y la
lucha contra la corrupción. El financiamiento de la comisión
anticorrupción, un paso preliminar para el establecimiento eficaz de un
régimen de declaración de activos, y la adopción de la ley
anticorrupción, son avances positivos, y se recomienda desplegar
esfuerzos para ejecutar plenamente estas reformas. Asimismo, los
directores destacaron la importancia de mejorar la transparencia en el
sector de los hidrocarburos, reforzar la eficacia del marco de lucha
contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo
(ALD/LFT) y subsanar las limitaciones en la generación y el suministro
de datos económicos.
Tomando nota del interés de las autoridades en un acuerdo de
financiamiento con el FMI, los directores subrayaron de forma general la
importancia de desarrollar un historial de reformas en paralelo con un
continuo fortalecimiento de las capacidades del gobierno, en particular
con asistencia técnica del FMI.
Se prevé que la próxima consulta del Artículo IV con la República de
Guinea Ecuatorial se celebrará en el ciclo ordinario de 12 meses.