El Directorio Ejecutivo del FMI concluye la Consulta del Artículo IV con Nicaragua correspondiente a 2025
26 de enero de 2026
- El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó el 20 de enero de 2026 la consulta del Artículo IV con Nicaragua correspondiente a 2025.
- La economía de Nicaragua ha sorteado bien múltiples shocks desde 2018, y la solidez de los fundamentos económicos debería ayudar al país a enfrentar con éxito los factores adversos derivados de las constantes fluctuaciones en el contexto de la política mundial.
- Tras aumentar un 3,9% entre 2022 y el primer semestre de 2025, se prevé que el crecimiento del PIB real se modere a un 3,4% en 2026. Las perspectivas a corto plazo siguen siendo en general favorables, y es probable que los resultados referidos al crecimiento superen las proyecciones. No obstante, a mediano plazo predomina el riesgo de que los resultados sean inferiores a lo previsto, en un contexto de elevada incertidumbre.
- La aplicación sistemática de políticas fiscales, monetarias y financieras prudenciales contribuirá a preservar la estabilidad macroeconómica y financiera y la sostenibilidad fiscal, y fortalecerá los márgenes de maniobra para aplicar políticas anticíclicas. Para lograr un mayor crecimiento a mediano plazo y seguir avanzando en la reducción de la pobreza, será fundamental aumentar la inversión pública, la acumulación de capital humano y el gasto social focalizado, diversificar las exportaciones y, al mismo tiempo, fortalecer los marcos de gobernanza económica y de lucha contra la corrupción y el clima empresarial y mejorar considerablemente el Estado de derecho.
Washington, DC: El 20 de enero de 2026, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la consulta del Artículo IV[1] con Nicaragua y examinó la evaluación preparada por el personal técnico, que fue aprobada sin celebrar una reunión. Las autoridades han dado su consentimiento para la publicación del Informe del personal técnico del FMI preparado para esta consulta.
Gracias a la aplicación de políticas macroeconómicas y financieras adecuadas, a la existencia de importantes reservas previas a la crisis de 2018 y a la asistencia de instituciones financieras internacionales, la economía de Nicaragua ha sorteado bien múltiples shocks desde 2018. Recientemente, los términos de intercambio favorables y el sólido aumento de las remesas también han contribuido al crecimiento del PIB real. La economía está operando en un contexto de sanciones internacionales específicas, de reorientación de las entradas oficiales de capitales extranjeros y de transferencias de propiedad privada al Estado desde 2022. La solidez de los fundamentos económicos —una inflación baja, una relación entre la deuda pública y el PIB que viene en descenso, los superávits fiscal y externo, la sólida capitalización de los bancos y la existencia de un buen nivel de reservas— deberían ayudar a Nicaragua a enfrentar con éxito las constantes fluctuaciones en el contexto de la política mundial.
Las previsiones de crecimiento del PIB, de un 3,8% en 2025 y un 3,4% en 2026, reflejan perspectivas económicas en general favorables a corto plazo. Las perspectivas a mediano plazo están sujetas a un elevado grado de incertidumbre, en particular debido a los vaivenes de las políticas comerciales e inmigratorias a nivel mundial. A mediano plazo, las perspectivas se ven afectadas a factores adversos, debido a los posibles desastres naturales, a la volatilidad de los precios de los productos básicos, a una mayor debilidad del crecimiento mundial, al endurecimiento de las políticas comerciales y de migración de Estados Unidos y a la aplicación de sanciones internacionales más estrictas y de mayor alcance. En el corto plazo, la mejora de los términos de intercambio y el aumento del gasto de capital del sector público podrían llevar a resultados que superen las proyecciones.
Evaluación del Directorio Ejecutivo[2]
Al concluir la Consulta del Artículo IV de 2025 con Nicaragua, los directores ejecutivos avalaron la evaluación del personal técnico en los siguientes términos:
En un contexto de fluctuaciones en el panorama de la política mundial, la economía de Nicaragua sigue mostrándose resiliente gracias a la aplicación de políticas macroeconómicas sólidas. Pese a la incertidumbre de las políticas comerciales mundiales, el PIB real creció un 3,9% en el primer semestre de 2025, de la mano de un firme aumento de las exportaciones y las remesas. La inflación sigue siendo baja, y según la información disponible, el nivel de capitalización del sector financiero es sólido, con una liquidez adecuada y un nivel bajo de préstamos en mora. La posición fiscal es sólida gracias a un nivel moderado de riesgo por sobreendeudamiento por el lado de la deuda externa y la deuda pública global, el amplio margen de maniobra para absorber shocks y una buena capacidad de endeudamiento. La posición neta de inversión internacional es sostenible, la cobertura de las reservas es adecuada y la posición externa se considera mucho más fuerte que el nivel implícito en los fundamentos económicos y las políticas recomendadas.
En el corto plazo, las perspectivas siguen siendo ampliamente favorables, pero en el mediano plazo predominan los riesgos de deterioro y un elevado nivel de incertidumbre. Se prevé que el crecimiento se reduzca de un 3,8% en 2025 a un 3,4% en 2026, lo que refleja principalmente la hipótesis del personal técnico del FMI de que las remesas disminuirán, en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos. A mediano plazo, el personal técnico del FMI estima que el crecimiento del PIB real se estabilice en alrededor de 3½%, apuntalado por la inversión pública y el crecimiento de la fuerza laboral. Se prevé que las reservas de divisas sigan siendo amplias, si bien crecerán a menor ritmo a medida que los superávits en cuenta corriente disminuyan. En el corto plazo, la mejora de los términos de intercambio y el aumento de la inversión pública podrían llevar a resultados que superen las proyecciones. Los riesgos de que los resultados sean inferiores a lo previsto se relacionan con la volatilidad de los precios de las materias primas y con el endurecimiento de las políticas migratorias y comerciales de Estados Unidos. Los desastres naturales y la aplicación de sanciones internacionales más estrictas y generalizadas también podrían ir en menoscabo del crecimiento.
El personal técnico del FMI considera adecuado el compromiso constante de las autoridades con la protección de la sostenibilidad fiscal, la constitución de reservas y la promoción del crecimiento, y recomienda la adopción de medidas adicionales. En general, el personal técnico del FMI apoya los planes de gasto de capital y de desarrollo humano para 2026, y recomiendan que la ejecución presupuestaria se lleve a cabo con cautela y en armonía con el escenario base propuesto por ellos, teniendo en cuenta los riesgos de que los resultados no se materialicen, la elevada incertidumbre, la escasez del financiamiento externo y los persistentes desequilibrios del sistema de jubilaciones y pensiones. También recomienda mejorar la recaudación de impuestos y asignar con más precisión las transferencias a las empresas públicas, a fin de crear espacio para realizar inversiones públicas más prioritarias y focalizar el gasto social. En un escenario adverso, podría destinarse apoyo específico y temporal a grupos vulnerables.
La política monetaria debe seguir salvaguardando la estabilidad de precios y la estabilidad externa y el Banco Central de Nicaragua debe seguir fortaleciendo el mecanismo de transmisión de la política monetaria. La actual flexibilización de la orientación de la política monetaria y la anunciada tasa de ajuste de un 0% para 2026 son apropiadas en vista de las condiciones externas y de la combinación de políticas macroeconómicas y financieras. El personal técnico del FMI recomienda continuar fomentando el uso de la moneda local y ampliar los mercados de capital para mejorar la eficacia de la política monetaria. En un escenario de deterioro, las autoridades deberían estar listas para aumentar la tasa de referencia monetaria y recalibrar la tasa de ajuste, de ser necesario.
El personal técnico del FMI respalda la aplicación del conjunto integral de leyes financieras aprobado a principios de 2025 y recomienda seguir fortaleciendo los marcos de preparación para enfrentar crisis. Las nuevas leyes permitieron aumentar las reservas de capital y fortalecer el marco de recuperación y resolución de crisis. Es preciso redoblar los esfuerzos para preparar un análisis que permita poner en marcha los planes de contingencia y de mantenimiento de un colchón de conservación de capital (CCB) en el marco de resolución de crisis. Los funcionarios también sugieren estar listos a recurrir a los CCB en un escenario de dificultades financieras y seguir ajustando las regulaciones financieras en consulta con los bancos a fin de asegurarse de que no impongan cargas administrativas excesivas.
Recomiendan además reforzar el capital físico y humano y diversificar las exportaciones. El fortalecimiento de las redes de seguridad social y la ampliación de las políticas activas del mercado laboral posibilitarían una mayor contribución de la mano de obra al crecimiento a mediano plazo, junto con las inversiones públicas previstas en los sectores del transporte y la salud. El personal del FMI celebra los esfuerzos para ampliar los mercados de exportación y recomienda colaborar con las empresas exportadoras para apoyar el desarrollo de las competencias necesarias para comercializar productos de mayor valor agregado.
Para sostener un mayor crecimiento a mediano plazo, los funcionarios recomiendan mejorar el clima empresarial y la gobernanza económica, en particular promoviendo una mejora sustantiva del Estado de derecho. A fin de aumentar la competitividad y potenciar la inversión privada reduciendo el costo de hacer negocios, es vital propiciar la facilitación de la actividad empresarial con los agentes económicos y mantener la integridad fiscal. También es crucial aumentar la transparencia, la rendición de cuentas y la eficacia de los procesos administrativos y judiciales relacionados con los derechos de propiedad privada (en particular los derechos de terceros), lo que incluye garantizar la existencia de recursos jurídicos adecuados, eficaces y justos. En lo concerniente a la gobernanza económica, el personal técnico del FMI recomienda publicar estados financieros consolidados e informes de auditoría, cooperar con organizaciones privadas y organizaciones sin fines de lucro para entender mejor los riesgos en materia de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, y mejorar la presentación de informes sobre transacciones sospechosas, según sea necesario, para aumentar la transparencia fiscal. También sugiere seguir fortaleciendo el marco de lucha contra la corrupción autorizando la publicación automática de las declaraciones patrimoniales de los funcionarios públicos de alto nivel y velando por la gestión y la supervisión eficaces de todos los bienes públicos.
Los datos proporcionados al Fondo son en general adecuados para la supervisión, si bien presentan algunas deficiencias. El personal técnico del FMI recomienda ampliar las fuentes de datos y mejorar la puntualidad de las estadísticas clave, como las tasas de pobreza, y la publicación de datos pormenorizados sobre la balanza de pagos, incluidas las remesas.
|
Cuadro 1. Nicaragua: Indicadores sociales y económicos seleccionados, 2024-26
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
[1] Conforme al Artículo IV de su Convenio Constitutivo, el FMI mantiene conversaciones bilaterales con los países miembros, habitualmente todos los años. Un equipo de funcionarios del FMI visita el país, recaba información económica y financiera y analiza con las autoridades la evolución del país y sus políticas en materia económica. Tras regresar a la sede del FMI los funcionarios elaboran un informe que sirve de base para el análisis del Directorio Ejecutivo.
[2] El Directorio Ejecutivo toma decisiones conforme al procedimiento de aprobación tácita por vencimiento del plazo cuando el Directorio acuerda que una propuesta puede considerarse sin convocar a deliberaciones formales.

