La guerra ensombrece las perspectivas económicas mundiales y replantea las prioridades de las políticas
IMF Blog, April 14, 2026
Source details
- Canonical URL
- La guerra ensombrece las perspectivas económicas mundiales y replantea las prioridades de las políticas
Other formats
Bibliographic details
- Authors: Pierre-Olivier Gourinchas
- Published: April 14, 2026
Resumen ejecutivo y contexto
- El conflicto en Oriente Medio frenó el ímpetu del crecimiento global observado a finales del año pasado, pese a ajustes favorables como aranceles estadounidenses más bajos de lo anunciado inicialmente, ciertas medidas de apoyo fiscal y condiciones financieras favorables.
- Antes del conflicto se esperaba elevar el pronóstico de crecimiento mundial previo al conflicto hasta el 3,4%.
- El cierre del estrecho de Ormuz y los graves daños a instalaciones en una región clave para el suministro mundial de hidrocarburos plantean la posibilidad de una grave crisis energética si las hostilidades continúan.
Impacto económico y canales de transmisión
- La magnitud definitiva del shock dependerá de la duración y la envergadura del conflicto, y de la rapidez con que se normalicen la producción y el transporte de energía una vez cesen las hostilidades.
- El impacto económico dependerá de tres canales:
- El aumento de los precios de las materias primas actúa como un shock negativo en la oferta, elevando los costos de bienes y servicios dependientes de la energía, desestabilizando cadenas de suministro, contribuyendo a la inflación general y erosionando el poder adquisitivo.
- Amplificación mediante ajustes de empresas y trabajadores que intenten recuperar pérdidas, con riesgo de espirales de precios y salarios si las expectativas de inflación no están bien ancladas.
- Reajustes en los mercados financieros por riesgos macroeconómicos y prospectiva de política monetaria más restrictiva: valoraciones de activos más bajas, primas de riesgo más elevadas, mayores fugas de capitales y apreciación del dólar, endureciendo condiciones financieras y lastrando la demanda agregada.
Pronósticos y escenarios macroeconómicos clave
- Escenario de referencia:
- Hipótesis: conflicto de corta duración y un aumento moderado del 19% en los precios de las materias primas energéticas en 2026.
- Crecimiento mundial 2026: 3,1%.
- Inflación general 2026: 4,4%.
- Escenario adverso:
- Supuesto: aumento más acusado de los precios de la energía este año, expectativas de inflación al alza y cierto endurecimiento de las condiciones financieras.
- Crecimiento mundial 2026: 2,5%.
- Inflación general 2026: 5,4%.
- Escenario grave:
- Supuesto: perturbaciones en el suministro energético se prolongan hasta el próximo año, expectativas de inflación se desanclan notablemente y condiciones financieras se vuelven mucho más restrictivas.
- Crecimiento mundial: 2% este año y el próximo.
- Inflación: rebasa el 6%.
Distribución del impacto entre países y regiones
- Importadores de energía son muy expuestos, como en escaladas previas de precios de materias primas.
- Economías de ingreso bajo y en desarrollo —en especial las que presentan vulnerabilidades y reservas limitadas— serán probablemente las más perjudicadas.
- Exportadores de energía del Golfo afrontarán secuelas por daños en infraestructuras, interrupciones en la producción, restricciones a la exportación y descenso de la actividad turística y empresarial.
- Las remesas disminuirán en los países que envían trabajadores migrantes a la región.
Lecciones comparativas con la crisis energética de 2022
- El shock recuerda la escalada de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, cuando la inflación mundial alcanzó su cota más alta desde la década de 1970.
- En 2022, el posterior endurecimiento sincronizado de las condiciones monetarias permitió la desinflación evitando una recesión; hoy hay factores que siembran dudas sobre repetir ese desenlace.
- Diferencias actuales:
- En 2022 las presiones inflacionarias eran elevadas por desequilibrios entre oferta y demanda, poca oferta de mano de obra y abundante liquidez pospandemia.
- Hoy, condiciones más suaves en mercados laborales y normalización de balances han aliviado presiones subyacentes, aunque la inflación aún permanece por encima de metas en algunos países, notablemente Estados Unidos.
- El regreso a una curva de oferta más plana hace más costoso lograr la desinflación que en 2022.
Recomendaciones de política monetaria
- La mejor forma de limitar el daño económico es el cese rápido y ordenado de la guerra.
- En general, los bancos centrales no deberían reaccionar automáticamente ante una subida de los precios de la energía, salvo que las expectativas de inflación se desanclen.
- Si las expectativas inflacionarias a mediano o largo plazo tienden al alza, restaurar la estabilidad de precios pasa a ser más prioritario que lograr el crecimiento a corto plazo y exigirá un rápido endurecimiento monetario.
- La flexibilidad del tipo de cambio permite que la política monetaria se enfoque en la estabilidad de precios; considerar intervenciones cambiarias o medidas de gestión de los flujos de capitales en ciertos casos, conforme al Marco Integrado de Políticas.
Recomendaciones de política fiscal y medidas de apoyo
- Evitar medidas no focalizadas —topes de precios, subsidios e intervenciones similares— porque suelen estar mal diseñadas y resultar costosas.
- Dada la falta de espacio fiscal, con déficits presupuestarios aún elevados y creciente deuda pública, cualquier apoyo presupuestario debe:
- Estar muy enfocado.
- Ser de carácter temporal, con cláusulas claras de caducidad automática.
- Guardar coherencia con planes fiscales a mediano plazo para recomponer márgenes de maniobra.
- Evitar estímulos fiscales cuando la inflación esté en aumento para no complicar la labor de los bancos centrales.
- Preservar señales de precios; evitar controles de precios y restricciones a las exportaciones, que suelen ser contraproducentes y elevar los precios subyacentes.
- Preferir transferencias focalizadas a hogares y empresas vulnerables sobre subsidios generalizados por mayor eficacia fiscal.
- Si las condiciones financieras se endurecen bruscamente y la actividad mundial se deteriora, las políticas monetaria y fiscal deben poder dar un giro para apuntalar la economía y salvaguardar el sistema financiero, con apoyo de políticas financieras y de liquidez adecuadas.
Resiliencia, prioridades estructurales y cooperación internacional
- La guerra revela presiones sobre el orden internacional: alianzas en descomposición, nuevos conflictos y consideraciones de seguridad nacional influyen en la política económica.
- Tensiones geopolíticas y restricciones comerciales están reconfigurando un mundo más multipolar; el comercio busca nuevas rutas a través de socios y acuerdos regionales.
- No descuidar la búsqueda de un crecimiento sostenible:
- Avances de la inteligencia artificial —en especial la IA agéntica— pueden generar grandes aumentos de la productividad, pero la transición podría ser accidentada y desplazar trabajadores.
- Autoridades deben promover difusión y adopción de tecnologías e invertir en desarrollo de competencias para facilitar la transición laboral.
- La guerra debería incentivar una adopción más rápida de energías renovables para aumentar resiliencia ante shocks energéticos, mejorar seguridad en el sector y contribuir a la transición climática.
- Con políticas acertadas —como un rápido cese de las hostilidades y la reapertura del estrecho de Ormuz— el daño podría mantenerse acotado.
- Las instituciones financieras internacionales, como el FMI, son esenciales para promover la cooperación y la integración económica y financiera en beneficio de todos.
Fuente: artículo de Pierre-Olivier Gourinchas, 14 de abril de 2026.