Hanoi, Vietnam, celebra 1.000 años de existencia; los países de Asia
enfrentan diversos desafíos en su ruta hacia el éxito económico
(foto: Getty Images).
PERSPECTIVAS DE ASIA
Si las tendencias actuales continúan, en menos de dos décadas la economía
de Asia será más grande que las de Estados Unidos y Europa juntas,
una posibilidad que ha llevado a algunos a referirse al siglo XXI como el “Siglo
de Asia”. Pero, como explica el Director del Departamento de Asia del FMI,
Changyong Rhee, “Si bien el futuro de Asia luce brillante, su éxito
no está garantizado, ya que depende fundamentalmente de una combinación
correcta de políticas para contener los riesgos y asegurar el crecimiento”.
Pobreza, trampa del ingreso medio o nuevo modelo de crecimiento
Según la edición de F&D de junio de 2014, que acaba de
publicarse, todas las zonas de la diversa región asiática enfrentan
desafíos. En el continente aún hay cerca de 700 millones de personas
pobres —65% de los pobres del mundo, definiendo la pobreza como la subsistencia
con menos de US$1,25 por día—, y la desigualdad del ingreso va en aumento.
Los mercados emergentes de la región se enfrentan a la tarea de dejar atrás
su condición de economías de mediano ingreso y pasar a engrosar las
filas de las economías avanzadas. Y varias de las economías industriales
de Asia se han embarcado en el difícil proceso de transformar su modelo de
crecimiento.
Si la desaceleración en China es mayor de lo previsto, otros países
de la región pagarán la factura. En Japón existe el riesgo
de que las medidas tomadas en el marco del programa de la Abeconomía —basadas
en el plan económico de las “tres flechas” del Primer Ministro
Shinzo Abe— podrían ser menos eficaces de lo previsto en su cometido
de estimular el crecimiento, particularmente si las reformas estructurales en los
mercados laborales y de productos son insuficientes y no logran elevar la confianza
de los consumidores y los inversionistas. Así mismo tensiones políticas
nacionales e internacionales podrían obstaculizar el comercio o debilitar
la inversión y el crecimiento en toda la región.
De materializarse cualquiera de estos riesgos, el resultado probablemente será
una moderación, y no una interrupción, del ímpetu favorable
de la región. Pero los problemas estructurales más profundos podrían
sembrar obstáculos más complicados para los países de toda
la región que van en busca de un crecimiento sostenido. En la edición
más reciente de F&D las perspectivas de Asia se analizan desde
diversos ángulos, procurando arrojar luz sobre el presente y el futuro económico
de la región.
David Dollar, de la Brookings Institution, examina el reequilibrio de la economía
de China —de la inversión al consumo— y los efectos que tendrá
este cambio en las economías en desarrollo de la región. La apreciación
gradual del renminbi, la mayor flexibilidad en la migración de las zonas
rurales a urbanas y otros ajustes en esta potencia regional están creando
oportunidades para otros países en desarrollo de Asia, como aumentos del
turismo y de la exportación de manufacturas.
Reglas para avanzar
Shikha Jha y Juzhong Zhuang, del Banco Asiático de Desarrollo, investigaron
el papel que juega la gobernabilidad en la prosperidad de Asia, llegando a la conclusión
de que diferentes aspectos de la gobernabilidad inciden en distintas etapas del
desarrollo. En particular, el vínculo entre el crecimiento y dos indicadores
de gobernabilidad —eficacia del gobierno y calidad de la regulación—
es más fuerte en Asia que en otras partes del mundo.
Dando un vistazo al futuro de las finanzas asiáticas, James Walsh, del FMI,
llega a la conclusión de que incluso a medida que se tornan más grandes,
complejos e interconectados, los sistemas financieros de la región tienen
que seguir siendo ágiles y estar preparados para ajustarse a nuevas realidades.
La Gobernadora del Banco Central de Malasia, Zeti Akhtar Aziz, presenta su punto
de vista sobre la resiliencia de Asia y cómo la región puede enfrentarse
a las transiciones económicas y financieras en el resto del mundo. Señala
que la diversidad, tanto dentro de las economías como a escala regional,
es crucial para sustentar el potencial de crecimiento de Asia.
Y para redondear el vistazo que echa a Asia, la edición de F&D
incluye artículos sobre la mayor integración de Australia con Asia,
el pilar de la dieta coreana —es decir, el kimchi— y la influencia mundial
y el impacto económico de exportaciones culturales de Asia, como las telenovelas
coreanas y las producciones de Bollywood.
■ También en la edición de junio de 2014 de F&D, los investigadores
Andrea Pescatori, Damiano Sandri y John Simon observan que a lo largo de horizontes
de 5, 10 y 15 años no se distingue un punto claro en el que la deuda de una
nación ponga en riesgo su crecimiento a mediano plazo. Los economistas del
FMI Rex Ghosh, Mahvash Qureshi y Charalambos Tsangarides examinan el costo de comprometerse
con un tipo de cambio fijo, ya sea explícito o no. Prakash Loungani traza
una semblanza de Christopher Pissarides, cuyos estudios pioneros sobre desempleo
y los mercados laborales le valieron el Premio Nobel en 2010. Y el jefe de redacción
de Journal of Economic Perspectives, Timothy Taylor, examina la relación
intensa y a veces complicada entre la economía y la moral.