Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezada por
Alejandro Santos, visitó Panamá del 21 de mayo al 1 de junio de 2018. Al
concluir la visita, el Sr. Santos emitió la siguiente declaración:
“La economía de Panamá permanece entre las más dinámicas y estables de
América Latina a pesar de la reciente y prolongada huelga en el sector de
la construcción y el relativo debilitamiento de la actividad económica en
el primer trimestre, lo cual llevará a una revisión a la baja de nuestra
proyección de crecimiento del 5.6 por ciento (en alrededor de un punto
porcentual). Al mismo tiempo, la recuperación del impacto de la huelga y la
entrada en operación de una gran mina de cobre conducirán a una revisión al
alza en nuestra proyección de crecimiento de 5.8 por ciento para 2019 (en
alrededor de un punto porcentual). A mediano plazo, la economía convergerá
en forma gradual a su crecimiento potencial de 5.5 por ciento. La inflación
permanecerá baja y podría alcanzar 2 por ciento en 2018, principalmente a
causa de un incremento en el precio de los combustibles.
“Se espera que el año próximo la posición externa presente una mejora
significativa con la conclusión del proyecto de minería (que requirió de
grandes importaciones), el inicio de las exportaciones de cobre, y los
ingresos por servicios externos vinculados a un mayor tráfico en el Canal
de Panamá. Esta perspectiva está sujeta a riesgos negativos vinculados
principalmente a factores externos, entre los que se encuentran un menor
tráfico marítimo internacional ocasionado por potenciales disputas
comerciales y un endurecimiento más rápido de lo esperado de la política
monetaria de los Estados Unidos, en tanto que un crecimiento global más
fuerte representaría un riesgo positivo y un impulso a la actividad.
“Se proyecta que la política fiscal continúe guiándose por el límite de
déficit conforme a la ley de responsabilidad fiscal (que calculamos sea de
alrededor del 1.5 por ciento del PIB dadas las aportaciones esperadas de la
Autoridad del Canal de Panamá de cerca del 2.5 por ciento del PIB). Se
requerirán esfuerzos para contener el crecimiento del gasto corriente y
brindar espacio adicional para las muy necesarias inversiones públicas
estratégicas. La iniciativa de las autoridades de establecer un consejo
fiscal fortalecerá aún más el marco fiscal.
“Por otro lado, el sistema bancario sigue sólido, bien capitalizado,
líquido y redituable, con una reducida cartera vencida, y las autoridades
siguen impulsando su agenda para mejorar las regulaciones y supervisión
bancarias (incluyendo la implementación de las medidas de Basilea III).
Dada la necesidad de continuar fortaleciendo el sistema financiero, será
importante tomar medidas adicionales respecto a la integridad financiera y
la transparencia tributaria. En particular, la misión apoya la aprobación
de la legislación relativa a la criminalización de la defraudación
tributaria, ya que dicha acción acercaría más a Panamá a las normas
internacionales ALA/CFT y de transparencia tributaria, contribuyendo así a
fortalecer la posición de Panamá como centro financiero regional.”