Washington, DC –
El Presidente del Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI),
Lesetja Kganyago, y la Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional,
Kristalina Georgieva, dieron a conocer la siguiente declaración tras la
teleconferencia del Comité Monetario y Financiero Internacional realizada
el día de hoy.
«Estamos en una situación sin precedentes en la que una pandemia mundial se
ha convertido en una crisis económica y financiera. Dada la interrupción
repentina de la actividad económica, el producto mundial se contraerá en
2020. Los países miembros ya han tomado medidas extraordinarias para salvar
vidas y salvaguardar la actividad económica. Pero es necesario hacer más.
Se debe dar prioridad al apoyo fiscal focalizado para los hogares y las
empresas vulnerables a fin de acelerar y afianzar la recuperación en 2021.
Si bien el mayor impacto sanitario ha ocurrido en las economías avanzadas,
los países de mercados emergentes y en desarrollo, y en especial los países
de bajo ingreso, se verán particularmente afectados por la combinación de
una crisis sanitaria, una brusca reversión de los flujos de capital y, para
algunos, una drástica caída de los precios de las materias primas. Muchos
de estos países necesitan ayuda para reforzar su respuesta a la crisis y
restablecer el empleo y el crecimiento, dada la escasez de liquidez de
divisas en las economías de mercados emergentes y las pesadas cargas de la
deuda en muchos países de bajo ingreso.
Las medidas de política firmes y coordinadas, incluidas las que se tomen a
nivel multilateral, son esenciales para resolver de forma eficaz esta
crisis mundial. En este sentido, los miembros del CMFI encomiaron los
rápidos esfuerzos desplegados por el FMI para brindar apoyo a un número
excepcionalmente grande de países que al mismo tiempo necesitan
financiamiento de emergencia de la institución, y destacaron la estrecha
cooperación con otras instituciones financieras, en especial el Grupo Banco
Mundial. El FMI está preparado para usar su capacidad de financiamiento de
USD 1 billón para apoyar a sus países miembros.
Ante estos extraordinarios retos, el FMI ya ha tomado medidas para aliviar
los reembolsos de la deuda de los países miembros más pobres en el marco
del Fondo Fiduciario para Alivio y Contención de Catástrofes, y la
institución ha sido llamada a robustecer su respuesta ante la crisis
mediante una ampliación del acceso a sus servicios de emergencia en el
marco del Servicio de Crédito Rápido y el Instrumento de Financiamiento
Rápido. Aparte de sus servicios de préstamo tradicionales, el FMI estudiará
otras opciones para ayudar a los países miembros que experimenten déficits
de divisas.
El Directorio Ejecutivo del FMI abordará estas cuestiones en las próximas
semanas, con miras a formular un sólido programa de medidas para someter a
consideración del CMFI en las Reuniones de Primavera. Nuestro objetivo
común es hacer que la respuesta del FMI a la crisis sea aún más eficaz a la
hora de ayudar a los países miembros a lograr una recuperación más rápida y
vigorosa».