Washington, DC –
Kristalina Georgieva, Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional
(FMI) realizó la siguiente declaración en el día de la fecha durante una
teleconferencia extraordinaria de los ministros de Hacienda y los
presidentes de los bancos centrales del G-20:
«Quisiera dar las gracias a la presidencia saudita del G-20 por convocar
esta reunión extraordinaria.
Perspectivas
Aplaudimos las medidas decisivas que han adoptado muchos de ustedes para
proteger a sus pueblos y sus economías de la COVID-19, gracias a las cuales
la volatilidad observada en grandes plazas financieras se vio mitigada en
los últimos días. No obstante, seguimos estando muy preocupados por las
perspectivas negativas para el crecimiento mundial en 2020 y, en
particular, por las tensiones que una desaceleración produciría en los
mercados emergentes y los países de bajo ingreso.
Nuestro pronóstico de recuperación el año próximo depende de cómo logremos
contener el virus y reducir el nivel de incertidumbre.
Por lo tanto, respaldamos un plan de acción ambicioso del G-20 destinado a
reforzar la capacidad de los sistemas sanitarios para luchar contra la
epidemia, estabilizar la economía mundial a través de medidas oportunas,
focalizadas y coordinadas, y sentar las bases de la recuperación.
Reformas del FMI
Nuestra institución también colaborará. De hecho, el viernes pasado
recibimos de nuestro órgano rector, el Comité Monetario y Financiero
Internacional (CMFI), un contundente mandato de reforma para reforzar la
respuesta ante la crisis.
En particular, se avalaron iniciativas para:
- Ampliar el acceso a nuestros servicios financieros de emergencia, dado
que en este momento alrededor de 85 países declaran depender de ellos para
contar con respaldo financiero.
- Fortalecer nuestra capacidad para ocuparnos de los países miembros más
pobres.
- Ayudar a los países que experimentan una escasez de divisas, entre otras
soluciones posiblemente mediante una línea de liquidez a corto plazo.
También tenemos novedades alentadoras en lo que a nuestros recursos se
refiere.
Estados Unidos
acaba de aprobar
la duplicación de nuestros Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos,
y nuestro Directorio Ejecutivo
acordó ayer
una nueva ronda de crédito bilateral para dejar asegurada la capacidad
crediticia de USD 1 billón del FMI.
Alivio de la deuda
Por último, desearía señalar a su atención el tema de la deuda de los
países de bajo ingreso.
Comenzando por las obligaciones de deuda ante el FMI, me complace
comunicarles que el Directorio Ejecutivo
aprobó este pasado jueves
una reforma del Fondo Fiduciario para Alivio y Contención de Catástrofes
(FFACC) que les permite a los países miembros más pobres invertir en la
respuesta a la crisis en lugar de efectuar un reembolso al FMI. Desearía
expresar mi agradecimiento a los miembros del G-20 que se han comprometido
a respaldar financieramente el FFACC e invitar a otros a hacer lo propio.
El G-20 cuenta con nuestro aval en la urgente labor de aliviar más la carga
de la deuda de nuestros miembros más pobres.
En este momento en que la economía mundial se encuentra paralizada, los
acreedores bilaterales oficiales podrían realizar una importante
contribución ofreciendo una moratoria de la deuda a los países habilitados
para participar en la AIF, como David Malpass, Presidente del Grupo Banco
Mundial, y yo
lo propusimos
durante nuestra última reunión.
También será importante contar con la colaboración de otros acreedores, y
confío en que el G-20 ayudará a forjar un consenso sobre una solución para
los países miembros más pobres.»