Washington, DC :
Las máximas autoridades del Grupo Banco Mundial, el Fondo Monetario
Internacional (FMI), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la
Organización Mundial del Comercio (OMC) celebraron el día de hoy la primera
reunión del Grupo de Trabajo sobre vacunas, terapias y diagnóstico de la
COVID-19 en países en desarrollo. Posteriormente dieron a conocer la
siguiente declaración conjunta:
«Muchos países están luchando contra nuevas variantes y una tercera ola
de infecciones de COVID-19, razón por la cual resulta aún más
apremiante acelerar el acceso a las vacunas para poner fin a la
pandemia en todo el mundo y lograr un crecimiento de base amplia. Vemos
con mucha preocupación las limitaciones en cuanto a vacunas, terapias,
diagnóstico y apoyo a la distribución en los países en desarrollo. Es
preciso actuar de inmediato para detener la pérdida de vidas causada
por la pandemia y evitar una mayor divergencia entre la recuperación
económica en las economías avanzadas y el resto de países.
Hemos establecido un Grupo de Trabajo a modo de un «comité de crisis»
para facilitar el seguimiento, la coordinación y la distribución
anticipada de herramientas sanitarias contra la COVID-19 en los países
en desarrollo, y para ayudar a las partes interesadas y las autoridades
nacionales a eliminar obstáculos críticos, apoyando así las prioridades
establecidas por el Grupo Banco Mundial, el FMI, la OMS y la OMC,
incluidas en las declaraciones conjuntas del
1 de junio
y el
3 de junio
, y en la
propuesta
del personal técnico del FMI por un monto de USD 50.000 millones.
En la primera reunión celebrada el día de hoy, analizamos la necesidad
urgente de incrementar el suministro de vacunas, terapias e
instrumentos diagnóstico a los países en desarrollo. Analizamos
asimismo medios prácticos y eficaces que faciliten el seguimiento, la
coordinación y la distribución anticipada de vacunas contra la COVID-19
en países en desarrollo.
Como primer paso urgente, instamos a los países del G-20 a 1) adoptar
la meta de vacunar a por lo menos al 40% de la población en todos los
países para finales de 2021, y a por lo menos el 60% para el primer
semestre de 2022, 2) repartir sin demora un mayor número de dosis de
vacunas, entre otras formas garantizando que por lo menos 1.000
millones de dosis se distribuyan de inmediato a los países en
desarrollo en 2021, 3) proporcionar financiamiento, mediante donaciones
y financiamiento en condiciones concesionarias, para subsanar las
brechas residuales, incluidas las correspondientes al Acelerador ACT, y
4) eliminar todas las barreras a la exportación de insumos y vacunas ya
producidas, así como otras barreras en las operaciones de las cadenas
de abastecimiento.
Además, en aras de la transparencia, acordamos compilar datos sobre
solicitudes de dosis (por tipo y cantidad), contratos, entregas
(incluidas las correspondientes a donaciones) y distribución de vacunas
contra la COVID-19 a países de bajo y mediano ingreso, y publicarlos
como parte de un tablero común de indicadores de cada país. Acordamos
asimismo adoptar medidas para abordar el problema de la reticencia a la
vacunación, y coordinar esfuerzos para subsanar deficiencias en cuanto
a preparativos, a fin de que los países estén en condiciones de
recibir, distribuir y administrar vacunas».