Washington, DC:
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó
este día la cuarta revisión del desempeño de Honduras en el marco de su
programa económico respaldado por el Acuerdo Stand-By (SBA) y la Facilidad
de Crédito Standby (FCS), aprobó un aumento de acceso en DEG por 149.9
millones (US $ 215.8 millones) y extendió la duración del SBA y CFA en dos
meses hasta el 14 de enero de 2022.
El SBA y el CFA fueron aprobados el 15 de julio de 2019 (véase
Comunicado de prensa 19/284). Incluyendo las ampliaciones aprobadas el 1 de junio de 2020 (véase el
Comunicado de prensa 20/230) y del día de hoy, el acuerdo de dos años proporciona acceso a unos DEG
537.1 millones (unos US $ 773 millones).
La conclusión de la revisión permite el desembolso inmediato de DEG 87.4
millones (aproximadamente US $ 125.8 millones) para ayudar a Honduras a
cubrir las necesidades de balanza de pagos y el financiamiento del
presupuesto que se han visto exacerbadas por la pandemia en curso y las
tormentas tropicales Eta e Iota.
Al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre Honduras,
el Subdirector Gerente Adjunto y Presidente Interino del Directorio,
Mitsuhiro Furusawa, realizó la siguiente declaración:
“A pesar de la pandemia y las tormentas tropicales, las autoridades
hondureñas permanecen comprometidas con la estabilidad macroeconómica y
continúan implementando muchas de las reformas en el marco del programa de
apoyo del FMI. No obstante, se requiere de manera urgente esfuerzos
sostenidos para la aplicación firme de las reformas estructurales,
especialmente en la gobernanza y manejo financiero del sector eléctrico.
“La emergencia sanitaria en curso y las importantes necesidades de
reconstrucción requirieron una postura fiscal temporalmente más laxa para
2021-2022. Las autoridades activaron adecuadamente la cláusula de escape de
la Ley de Responsabilidad Fiscal que ayudará a sostener la economía, sin
poner en riesgo la trayectoria de la deuda; el riesgo de sobreendeudamiento
de Honduras sigue siendo bajo. Continuar avanzando con las reformas de
compras públicas y del sector eléctrico, así como del programa de
movilización de ingresos, será clave para preservar los logros obtenidos
con tanto esfuerzo. El compromiso de las autoridades con la prudencia
fiscal a mediano plazo también será crucial para anclar la sostenibilidad
de la deuda.
“La política monetaria acomodaticia sigue siendo apropiada en la coyuntura
actual. Las autoridades deben proseguir sus esfuerzos para fortalecer el
marco de política monetaria y continuar la transición hacia un régimen
cambiario más flexible que ayude a anclar la estabilidad de precios y
salvaguardar las reservas internacionales. Involucrar al Congreso para una
rápida aprobación de los proyectos de ley presentados durante el programa
ayudará a anclar la continuidad de la política.
“La vigilancia continua, junto con una provisión prudente de liquidez y
apoyo al crecimiento del crédito, reforzarán la estabilidad financiera. El
nuevo requisito para que las instituciones supervisadas establezcan
reservas de capital ayudarán a crear colchones. Las autoridades continúan
preparándose para las crisis y están dispuestas a actuar según sea
necesario.
“Mejorar sin demora la gobernanza en la empresa pública de electricidad
(ENEE) y fortalecer su situación financiera será clave para la
sostenibilidad fiscal y la mejora del clima de negocios. El reinicio de la
estrategia para la reducción de pérdidas y la contención de la recurrencia
de los atrasos deben ser puntos de especial atención.
“Continuar con el fortalecimiento institucional es esencial para
intensificar la lucha contra la corrupción. Como parte de esta labor, las
autoridades han armonizado las declaraciones de bienes de los funcionarios
públicos con las normas internacionales y están ultimando detalles para un
exhaustivo registro de beneficiarios finales. La implementación de un nuevo
portal de compras públicas y la simplificación de los procedimientos
administrativos serán los próximos pasos importantes.
“Ampliar las inversiones en infraestructura resiliente al cambio climático
serán claves para el desarrollo sostenible dada la vulnerabilidad del país
ante los choques climáticos.