El FMI y el fortalecimiento de las capacidades

19 de abril de 2017

La labor de fortalecimiento de las capacidades que lleva a cabo el FMI forma parte de su mandato primordial, junto con la evaluación de la situación económica internacional y la concesión de crédito a países que sufren crisis de balanza de pagos. Abarca el fortalecimiento de las instituciones económicas (asistencia técnica) y las correspondientes necesidades de capacidad humana (capacitación) para ayudar a los gobiernos a forjar políticas e instituciones eficaces. Esta labor ayuda a los países a robustecer sus economías, promover el crecimiento incluyente y crear puestos de trabajo.

La labor de fortalecimiento de las capacidades que lleva a cabo el FMI se centra en forjar políticas e instituciones eficaces y en robustecer las capacidades humanas correspondientes. Para ello, el FMI ayuda a los países, entre otras cosas, a movilizar ingresos públicos, modernizar los sistemas bancarios, establecer marcos jurídicos sólidos, mejorar la divulgación de estadísticas macroeconómicas y financieras, y poner al día los análisis y pronósticos económicos. El FMI colabora con las instituciones gubernamentales como los ministerios de Hacienda y los bancos centrales a través de asesoramiento directo, talleres de aprendizaje entre pares y formación orientada a las políticas. Este respaldo se brinda en diferentes modalidades: misiones a corto plazo integradas por personal técnico de la sede, el nombramiento a largo plazo de asesores residentes en el país, centros regionales de capacitación técnica y fondos internacionales especializados. Los socios bilaterales y multilaterales desempeñan un papel vital y actualmente financian alrededor de la mitad de la labor del FMI en este ámbito. El Directorio Ejecutivo del FMI pasa revista a la estrategia de fortalecimiento de las capacidades periódicamente; la próxima evaluación está programada para 2018.

Todos los países miembros se benefician del fortalecimiento de las capacidades

El fortalecimiento de las capacidades que lleva a cabo el FMI responde a la demanda de los 189 países miembros y ha beneficiado a todos y cada uno de ellos. El fortalecimiento de la capacidad humana e institucional de un país ayuda al gobierno a aplicar políticas más eficaces, lo que da lugar a mejores resultados económicos. En el ejercicio 2016, los países de bajo ingreso en desarrollo recibieron aproximadamente la mitad del total de la asistencia técnica del FMI, frente a aproximadamente 40% en el caso de los países de mercados emergentes y de mediano ingreso, que recibieron por su parte la mayor proporción de capacitación orientada a las políticas (un poco más de la mitad).

Integración del fortalecimiento de las capacidades con la supervisión y los préstamos que ofrece el FMI

El fortalecimiento de las capacidades constituye un complemento importante de los demás mandatos centrales del FMI; a saber, la supervisión y el otorgamiento de préstamos. Por ejemplo, al colaborar directamente con los gobiernos miembros en la mejora de sus políticas y procesos, se ayuda a promover la comprensión y la utilidad del asesoramiento que brinda el FMI, se mantiene a la institución actualizada con respecto a las innovaciones y los riesgos de la economía internacional, y contribuye a enfrentar los desafíos y efectos secundarios relacionados con las crisis. Por otra parte, la supervisión y los créditos del FMI pueden delimitar mejor los ámbitos en los cuales el fortalecimiento de las capacidades puede tener un impacto máximo en un país. Por ejemplo, el FMI está muy dedicado a brindar un fortalecimiento de las capacidades que promueva el crecimiento incluyente y la inclusión financiera y que mitigue las vulnerabilidades externas.

La labor de fortalecimiento de las capacidades que lleva a cabo el FMI se centra en las siguientes dimensiones de su competencia primordial: 

  • Política fiscal: Asesorar a los gobiernos sobre la movilización del ingreso fiscal y la gestión eficaz del gasto, a través de políticas tributarias y aduaneras, formulación de presupuestos, gestión financiera pública, deuda interna y externa, y redes de protección social. Esto les permite a los gobiernos brindar mejores servicios públicos como escuelas, carreteras y hospitales. 
  • Políticas monetarias y financieras: Colaborar con los bancos centrales para modernizar los sistemas financieros —a través de las políticas vinculadas al tipo de cambio, la inflación y la deuda— y la supervisión bancaria. Eso mejora la estabilidad financiera del país, alimentando el crecimiento interno y el comercio internacional. 
  • Marcos jurídicos: Ayudar a los países a armonizar sus marcos jurídicos y de gobernabilidad con las normas internacionales para que puedan formular reformas fiscales y financieras sólidas, y luchar contra la corrupción, el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. 
  • Estadísticas: Ayudar a los países en la compilación, la organización y la divulgación de estadísticas macroeconómicas y financieras, para que puedan comprender más a fondo la economía nacional y formular políticas más informadas. 

El FMI también ofrece una amplia variedad de cursos de capacitación; por ejemplo, sobre vínculos macrofinancieros, política monetaria y fiscal, aspectos de la balanza de pagos, mercados e instituciones financieras, y marcos estadísticos y jurídicos. El FMI ha rediseñado el programa y los cursos de formación para el ejercicio 2017, con la finalidad de ayudar a los países a lograr la estabilidad macroeconómica y el crecimiento sostenible. Los cursos se anuncian con un año de anticipación en un catálogo que puede consultarse en línea. Además del catálogo, también se promocionan en línea cursos adicionales que reflejan cambios de prioridades y de demandas.

Los cursos son presenciales y en línea. También se ofrece capacitación práctica y orientada a las políticas en los centros regionales de capacitación. El FMI ha ampliado significativamente la enseñanza por Internet a funcionarios públicos. Los cursos en línea también están abiertos al público a través de los denominados cursos abiertos en línea para un público masivo (MOOC, por sus siglas en inglés). Más de 8.400 funcionarios públicos (y 8.200 miembros del público en 185 países) terminaron un curso en línea desde el lanzamiento del programa a fines de 2013. 

El monitoreo del fortalecimiento de las capacidades

El FMI está afianzando un marco de gestión basado en los resultados para facilitar la sistematización de la planificación y la mejora del monitoreo de sus actividades de fortalecimiento de las capacidades. Este sistema está complementado por un nuevo marco de evaluación común más propicio para medir y comparar el rendimiento de distintos tipos de asistencia técnica y capacitación en el FMI.

La evaluación ayudará a determinar, por ejemplo, el grado en que la asistencia técnica ha mejorado la estabilidad macroeconómica, los sistemas de gestión de las finanzas públicas, la calidad de las estadísticas económicas y la gobernanza financiera. Análogamente, ayudará a comprobar si la capacitación ha incrementado el rendimiento laboral de los funcionarios gubernamentales y mejorado su capacidad para analizar la evolución económica y evaluar la eficacia de las políticas aplicadas.

El FMI continuará recurriendo a evaluaciones externas e internas para sopesar la eficacia de la asistencia técnica y la capacitación que brinda. Estas evaluaciones se llevan a cabo a mediados de cada ciclo de financiamiento de los centros regionales de asistencia técnica y al final de la oferta de cursos; las calificaciones han sido una y otra vez “bueno” o “excelente”. En una encuesta efectuada en 2015, el 92% de las entidades encuestadas manifestaron que su personal valora más la capacitación del FMI que la brindada por otros proveedores sobre temas similares.