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JORNADAS DIGITALES

La isla de Indonesia se convirtió en una base de operaciones para criptoempresarios, pero pocos vieron venir el invierno

A pocos pasos de clubes de playa balineses, un grupo de profesionales especializados en cadenas de bloques socializan al borde de una piscina en una casa de campo perteneciente a un empresario de trajes de baño. Mileniales aficionados y profesionales más avezados en temas financieros se turnan para apostar fichas en juegos al aire libre organizados en el jardín en torno a árboles de frangipani y una barra libre.

El evento fue organizado en Bali en el mes de mayo por una empresa financiera con base en Singapur para celebrar el lanzamiento de su “token de legado” según criterios ESG (ambientales, sociales y de gobierno). La empresa, que posee derechos de concesión sobre un total estimado de 150.000 onzas troy de oro debajo de un bosque en Ontario, Canadá, ha propuesto el token como mecanismo innovador para no minar el oro.

Rápidamente surgieron grandes ideas con base en la tecnología de cadenas de bloques en Canggu, Seminyak y otros distritos de Bali que recibieron gran afluencia de teletrabajadores cuando se flexibilizaron las restricciones por la pandemia a mediados de 2022.

Muchos especuladores de criptomonedas con conocimientos de arbitraje se vieron atraídos por las posibilidades que ofrecía el verano de los criptoactivos de Bali, con servicios de primer nivel a precios mucho más bajos que en San Francisco o Singapur.

“Es posible tener calidad de vida en Bali con el salario de un país de Occidente”, dice Paul, 19, un desarrollador autodidacta que llegó a Bali para pasar un mes codificando de forma remota una plataforma de cadena de bloques para una empresa minorista de París.

Al parecer, son pocos los que vieron venir el invierno de los criptoactivos; el bitcoin cayó desde un máximo histórico por encima de USD 68.000 en noviembre de 2021 a menos de USD 20.000 en junio, cuando algunas bolsas suspendieron los retiros y los activos alternativos se desplomaron.

Al igual que Paul, muchos recién llegados encuentran una red a un paso de la playa en T-Hub, un espacio de trabajo compartido operado por Tokocrypto, una afiliada indonesa de Binance, la bolsa de criptoactivos más grande del mundo.

“Hay gente que no está de humor para hablar de criptoactivos”, dijo Antria Pansy, quien administra la participación en la comunidad de Tokocrypto en Bali. “Pero también ha habido inviernos en el pasado”.

Tokocrypto dice tener decenas de miles de usuarios registrados en Bali, un aumento de gran magnitud en tan solo un año. Según Pansy, este crecimiento vertiginoso podría ser el resultado de decenas de miles de trabajadores de turismo desempleados en busca de ingresos durante la pandemia y de la cobertura mediática que tuvieron las criptomonedas en Indonesia en los dos últimos años.

Silicon Bali

En grupos de discusión organizados en julio, los asistentes reflexionaron sobre el surgimiento de “Silicon Bali” para criptoactivos y cadenas de bloques, y compartieron ideas sobre la mejor forma de vincular a los visitantes extranjeros con personas talentosas de Indonesia.

Un evento realizado en ese mes reunió alrededor de 30 personas en T-Hub. Aaron Penalba llegó al evento con una camiseta estampada con el logotipo de Nike y las palabras “Just HODL It”, que en inglés significa “Hold on for Dear Life”, una frase que habla de aferrarse a algo como si la vida dependiera de ello. Este es un mantra que repiten quienes están convencidos de que la utilidad y cantidad limitada de bitcoines favorecen la formación de riqueza.

Un grupo de jóvenes escuchó a Penalba mientras explicaba los fundamentos de la creación e inversión en criptomonedas y las diferencias sutiles en materia de regalías para quienes desean comenzar a negociar tókenes no fungibles (NFT, por sus siglas en inglés), formas de información criptográfica que se almacena en un registro contable.

Penalba, que se presenta como un operador de NFT a tiempo completo, fue pionero en participar en lo que se convirtió un comercio frenético de obras de arte digital como por ejemplo el “Bored Ape Kennel Club”. (“Básicamente se trata de perros”, explica).

El artista digital, Mike Winkelmann, se hizo famoso por vender su arte en NFT a través de la casa de subastas Christie’s por USD 69 millones en mayo de 2021, cuando las operaciones en NFT llegaron a rondar los USD 17.000 millones ese año.

“Al principio, se trataba de estar ahí, antes que otros”, indicó Penalba.

Pero las ventas de arte digital, música y otros NFT se desplomaron en un 92% entre enero y mayo de 2022 cuando cambió el ánimo del mercado, según NonFungible, una empresa de información en cadena de bloques establecida en 2018.

Los datos de la agencia de estadísticas indican que el principal destino turístico de Indonesia aún se está reponiendo de una paralización devastadora de dos años provocada por la pandemia. Decenas de miles de trabajadores en el sector del turismo sufrieron reducción de la jornada laboral o perdieron su empleo ante el colapso de la industria.

En abril de 2019, casi medio millón de personas llegaron al aeropuerto Internacional Ngurah Rai de Bali; en abril de este año, después de que comenzaran a flexibilizarse las restricciones, el total de visitantes fue apenas una décima parte de esa cifra (si bien hubo fuertes señales de reactivación en mayo y junio).

Los jóvenes profesionales que acaban de salir de los confinamientos en Europa y otras partes parecen muy interesados en tener su base en Bali, aunque algunos indican que las dificultades que presentan los trámites frenan el entusiasmo por quedarse más tiempo.

“Creo que es un lugar muy nómada”, afirma Gabrielle, quien organiza eventos de relación sobre criptoactivos en Dubai y Singapur.

En 2021, Tailandia anunció que concedería permisos de trabajo por diez años a extranjeros con ingresos anuales superiores a USD 80.000. Este año el Ministro de Turismo de Indonesia, Sandiaga Uno, dio a conocer planes similares para otorgar visas por cinco años para residir en Bali con miras a aprovechar el aumento de teletrabajadores.

Historias aleccionadoras

Las historias de estafas son comunes entre los operadores de criptoactivos en Bali y constituyen una nueva prioridad para los organismos reguladores que buscan limitar la influencia de la publicidad y de influenciadores que actúan de forma irresponsable en las redes sociales.

El organismo que regula las operaciones de futuros sobre materias primas, parte del Ministerio de Comercio de Indonesia, asumió la supervisión de las criptomonedas en 2018. Actualmente, permite la negociación de 229 activos.

El volumen de operaciones de criptomonedas en Indonesia creció de IDR 64,9 billones en 2020 a IDR 859,4 billones en 2021, informó el director del organismo en una audiencia ante el parlamento en marzo. En febrero de este año, se había duplicado ampliamente el número de participantes que operaban con criptomonedas en Indonesia a 12,4 millones, en un lapso de tan solo 10 meses.

El desarrollador de cadenas de bloques Paul estima que la mayoría de las personas en la comunidad de criptomonedas de Bali simplemente son especuladores y que tan solo unos pocos trabajan en tecnología que pueda reducir los costos en general, desde la agricultura hasta las remesas de trabajadores migrantes.

“Se puede ganar mucho dinero”, dijo Penalba durante su presentación. “Si se tiene suerte”.

HARRY JACQUES es un periodista con base en el sudeste asiático.

Las opiniones expresadas en los artículos y otros materiales pertenecen a los autores; no reflejan necesariamente la política del FMI.