La economía mundial ha sido puesta a prueba por shocks sucesivos en los últimos años derivados de guerras y conflictos, en particular el más reciente en Oriente Medio, a cuyo saldo humano se suma un efecto económico que trasciende fronteras, y que golpeará una vez más y con mayor dureza a los países más pobres y vulnerables. El estallido del conflicto llega, además, en un momento en que el margen de maniobra para aplicar políticas se ha reducido y la cooperación internacional se ha debilitado. La respuesta adecuada en materia de políticas depende de la forma en que el shock se propague a las economías de cada país, lo que exige adoptar oportunamente políticas flexibles respaldas por marcos creíbles y la cooperación internacional. Poner fin a las guerras y los conflictos y conseguir una paz duradera en todo el mundo sigue siendo esencial para el crecimiento sostenible y la estabilidad a largo plazo.
Los integrantes del Comité Monetario y Financiero Internacional acordaron el siguiente texto:
- La economía mundial ha conservado su resiliencia en los últimos años a pesar de los sucesivos shocks, en particular los derivados de guerras y conflictos. El conflicto en Oriente Medio es un nuevo shock mundial de gran envergadura, cuyo impacto económico dependerá de su duración, intensidad y alcance geográfico. Sin embargo, los daños en las infraestructuras y las interrupciones en el transporte registrados hasta ahora ya han hecho evidente que el conflicto constituye una grave amenaza para la economía mundial, pese a los importantes esfuerzos desplegados para mantener el abastecimiento energético, como por ejemplo mediante el desvío de rutas de transporte para reforzar la seguridad del suministro. El impacto del shock es sumamente asimétrico entre los distintos países, y asesta un golpe más fuerte a los más pobres y vulnerables. Si se prolonga, podría mantener elevados los precios de los combustibles y los fertilizantes durante un largo período, desestabilizar el suministro de insumos clave y agravar los riesgos para la seguridad energética y alimentaria, el crecimiento mundial, la inflación y las cuentas del sector externo. El endurecimiento de las condiciones financieras y las posibles repercusiones en la estabilidad financiera podrían empañar aún más las perspectivas. Al mismo tiempo, el mundo está experimentando profundas transformaciones estructurales en lo que se refiere a tecnología, condiciones demográficas y riesgos relacionados con el clima. Estos cambios transformarán a nuestras economías y pondrán a prueba su capacidad de adaptación, lo cual generará riesgos considerables pero también oportunidades.
- En este contexto de profunda incertidumbre, nuestra prioridad es afianzar la estabilidad macroeconómica y financiera, y a la vez propiciar un crecimiento vigoroso y de amplia base, con políticas oportunas, flexibles y creíbles, así como una coordinación eficaz de las políticas y la cooperación multilateral. Los bancos centrales mantienen su firme compromiso de preservar la estabilidad de precios, en consonancia con sus respectivos mandatos. La independencia de los bancos centrales y una comunicación clara siguen siendo fundamentales para la credibilidad de las políticas y el anclaje de las expectativas de inflación. La política fiscal debe estar debidamente calibrada y encuadrada en marcos creíbles a mediano plazo, a fin de garantizar la sostenibilidad de la deuda. Cuando sea necesario y se disponga de espacio fiscal, adoptar medidas temporales y focalizadas puede ayudar a responder a un nuevo shock, sobre todo para proteger a los más vulnerables. Continuaremos adhiriéndonos a las normas internacionales, vigilando con atención las vulnerabilidades financieras y los riesgos para la estabilidad financiera y adoptando medidas para enfrentarlos. Esto incluye reforzar la supervisión de los riesgos sistémicos derivados de la inteligencia artificial, las instituciones financieras no bancarias y los activos digitales, sin dejar de aprovechar las ventajas de la innovación financiera y tecnológica. Promoveremos reformas estructurales para facilitar la inversión impulsada por el sector privado, aumentar la productividad, garantizar la seguridad energética y mejorar las perspectivas de crecimiento a mediano plazo. Seguiremos cooperando para hacer frente a los desafíos mundiales y garantizar la estabilidad y el funcionamiento eficaz del sistema monetario internacional. Trabajaremos de manera conjunta para corregir los desequilibrios excesivos y las tensiones comerciales entre países y para crear cadenas de suministro más resilientes, mediante reformas específicas a nivel nacional y una coordinación multilateral, en aras de una economía mundial justa y abierta. Reafirmamos nuestros compromisos asumidos en abril de 2021 en lo relativo a los tipos de cambio.
- Consideramos acertada la Agenda Mundial de Políticas de la Directora Gerente. Destacamos el papel fundamental que el FMI desempeña para ayudar a afrontar la difícil coyuntura actual y aplaudimos el apoyo activo que la institución brinda a los países miembros mediante asesoramiento sobre políticas adaptado a las circunstancias, fortalecimiento de las capacidades y ayuda financiera, según corresponda, en estrecha colaboración con otras instituciones pertinentes.
- Continuaremos respaldando a los países en sus esfuerzos por promover la estabilidad y el crecimiento, en particular mediante políticas macroeconómicas sólidas, la movilización de recursos internos y una mejor gobernanza, y prestando especial atención a los países vulnerables y de ingreso bajo, incluidos los Estados frágiles y afectados por conflictos y los pequeños Estados en desarrollo, especialmente en contextos de mayores presiones relacionadas con la deuda y el financiamiento. Mantenemos nuestro compromiso de seguir mejorando los procesos de reestructuración de la deuda, en particular conforme al Marco Común, aprovechando los avances ya logrados y promoviendo la labor de la Mesa Redonda Mundial sobre la Deuda Soberana a fin de garantizar que las reestructuraciones de la deuda se lleven a cabo de manera predecible, oportuna, ordenada y coordinada. Acogemos de buen grado la versión actualizada del documento de referencia para las autoridades nacionales sobre la reestructuración de la deuda elaborado en el marco de la Mesa Redonda Mundial sobre la Deuda Soberana. Instamos a todas las partes interesadas, en particular a los acreedores privados, a reforzar la transparencia de la deuda. Alentamos a acelerar la aplicación de la estrategia de tres pilares del FMI y el Banco Mundial para incrementar el apoyo a los países con un nivel de deuda sostenible y con sólidos programas de reforma que promueven el crecimiento, pero que afrontan dificultades de financiamiento a corto plazo. Aguardamos con interés la conclusión del examen del Marco de Sostenibilidad de la Deuda para Países de Ingreso Bajo. Exhortamos a los países miembros que aún no lo hayan hecho a que confirmen sus promesas de donación de recursos adicionales con el fin de garantizar que el Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza cuente con una capacidad de préstamo autosuficiente.
- Recomendamos enfocar la supervisión de manera más precisa tomando como base el rigor analítico, la imparcialidad y el asesoramiento sobre políticas adaptado a las circunstancias de cada país. Aguardamos con interés la conclusión del Examen Integral de la Supervisión, que establecerá las prioridades futuras en materia de supervisión, así como el examen del Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) con el fin de reforzar la supervisión macrofinanciera de una manera concreta, basada en el riesgo y eficaz en función de los costos. Consideramos acertada la labor que el FMI realiza en varios frentes con respecto a los desequilibrios mundiales, en particular mediante una integración más estrecha de las cuestiones relacionadas con el sector externo de los países en la supervisión bilateral, los ajustes constantes de la metodología de evaluación de las cuentas externas, el estudio sobre los desequilibrios externos de los países (Understanding Global Imbalances), y el análisis previsto sobre los desequilibrios de los flujos y saldos de capital y las implicaciones para la estabilidad financiera mundial.
- Apoyamos las iniciativas en curso para reforzar los mecanismos de préstamo del FMI y esperamos con interés la conclusión del examen del diseño y la condicionalidad de los programas con el fin de mejorar su eficacia. Apoyamos asimismo la labor en curso sobre los Marcos de política monetaria para países en crisis o al borde de la crisis, que tiene por objeto seguir mejorando los aspectos relacionados con el diseño de las políticas monetaria y cambiaria.
- Teniendo en cuenta el Examen de la estrategia sobre fortalecimiento de las capacidades de abril de 2024, nos manifestamos a favor de mejorar estas actividades integrándolas en el asesoramiento sobre políticas económicas y en el diseño de programas y garantizando su financiamiento sostenible, sin dejar de reconocer la importancia que revisten las contribuciones de los donantes para mantener un apoyo continuo.
- Avalamos los Principios Rectores de Diriyah para la reforma del régimen de cuotas y la estructura de gobierno, que representan un logro colectivo importante de los países miembros y un hito trascendental en el programa de reforma de la estructura de gobierno de la institución. Expresamos nuestro agradecimiento a los Suplentes del Comité Monetario y Financiero Internacional y al Directorio Ejecutivo, la Gerencia y el cuerpo técnico del FMI por sus análisis y sus esfuerzos. Los Principios guiarán los futuros debates sobre las reformas de las cuotas y la estructura de gobierno, en particular en el marco de la Decimoséptima Revisión General de Cuotas. Reafirmamos nuestro compromiso de que el FMI siga siendo una institución sólida, basada en cuotas y con una dotación suficiente de recursos, situada en el centro de la red mundial de seguridad financiera. Esperamos obtener sin demora las aprobaciones de los países a favor del aumento de las cuotas en el marco de la Decimosexta Revisión General de Cuotas.
- Aplaudimos las iniciativas de racionalización emprendidas por el FMI con el fin de mejorar la eficiencia institucional y maximizar el valor que ofrece a sus países miembros. Reiteramos nuestro agradecimiento al personal por la gran calidad de su labor y dedicación en el marco del sistema meritocrático del FMI, e instamos una vez más a intensificar los esfuerzos por mejorar la representación regional y de las mujeres entre los funcionarios de la institución, así como la representación de las mujeres en los cargos de liderazgo en el Directorio Ejecutivo y la Junta de Gobernadores.
- Nuestra próxima reunión está prevista para octubre de 2026 en Bangkok, Tailandia.
PRINCIPIOS RECTORES DE DIRIYAH SOBRE LAS REFORMAS DE LAS CUOTAS Y LA ESTRUCTURA DE GOBIERNO DEL FMI
PREÁMBULO
CONSIDERANDO QUE:
- Un marco de gobernanza firme, inclusivo y representativo es fundamental para preservar la credibilidad y legitimidad del FMI entre los diversos países miembros.
- El FMI es una institución basada en cuotas. Las cuotas determinan las contribuciones obligatorias de los países miembros a los recursos financieros de la institución; junto con los votos básicos, determinan el número de votos de los países miembros; orientan las decisiones sobre el acceso de los países miembros a los recursos del FMI, y determinan la proporción que le corresponde a cada país miembro en una asignación general de derechos especiales de giro (DEG).
- Las contribuciones financieras voluntarias también constituyen una fuente importante de recursos financieros para el FMI.
- De conformidad con el artículo III, sección 2, literal a), del Convenio Constitutivo del FMI, “la Junta de Gobernadores efectuará a intervalos de cinco años como máximo una revisión general de las cuotas de los países miembros y, si lo estima pertinente, propondrá un ajuste de las mismas”.
- La actual fórmula de cuotas se acordó en 2008. El informe de enero de 2013 del Directorio Ejecutivo a la Junta de Gobernadores sobre los resultados del examen de la fórmula de cálculo de las cuotas reafirmó los cuatro principios en los que se basa la fórmula de 2008, a saber, que “la fórmula de cálculo de las cuotas debe ser simple y transparente, compatible con las múltiples funciones que cumplen las cuotas, generar resultados que en términos generales sean aceptables para los países miembros, y con una implementación que sea factible desde el punto de vista estadístico sobre datos puntuales, de alta calidad y fácilmente disponibles”. Sin embargo, en este momento hay opiniones divergentes sobre si la fórmula de 2008 sigue cumpliendo todos estos principios. Los países miembros han acordado trabajar para elaborar una nueva fórmula de cálculo de las cuotas.
- La Declaración de Diriyah de abril de 2025 hizo hincapié en que para lograr consenso sobre las reformas de las cuotas y la estructura de gobierno se debía avanzar por etapas, y como primer paso instó al Directorio Ejecutivo a formular un conjunto de principios generales que facilitaran la convergencia de opiniones. En respuesta a este pedido, se han elaborado los siguientes principios para orientar los futuros debates sobre las reformas de las cuotas y la estructura de gobierno, en particular en el marco de la Decimoséptima Revisión General de Cuotas y en lo sucesivo.
PRINCIPIOS RECTORES DE DIRIYAH SOBRE LAS REFORMAS DE LAS CUOTAS Y LA ESTRUCTURA DE GOBIERNO DEL FMI
- El FMI debe seguir siendo una institución sólida, basada en cuotas y con una dotación suficiente de recursos, situada en el centro de la red mundial de seguridad financiera.
- La participación y la representación en el FMI conllevan tanto derechos como responsabilidades, que comprenden asumir un compromiso con la institución y brindarle apoyo efectivo, así como promover los fines establecidos en el Convenio Constitutivo del FMI.
- Las reformas de las cuotas y la estructura de gobierno deberían respaldar la legitimidad, representatividad y eficacia del FMI, así como su solidez financiera y operativa, y su capacidad para promover el consenso y la cooperación entre los países miembros, garantizando a la vez la eficiencia de los procesos de deliberación y toma de decisiones.
- Las reformas de las cuotas y la estructura de gobierno deben ser pragmáticas, graduales, transparentes, inclusivas, ampliamente aceptadas, y reflejar los intereses de todos los países miembros. Los debates y las decisiones sobre las reformas de las cuotas y la estructura de gobierno del FMI deben mantenerse firmemente anclados en los órganos rectores de la institución.
- Las revisiones generales de las cuotas brindan una oportunidad para evaluar la suficiencia de los recursos de la institución y la distribución de las cuotas relativas entre los países miembros. Los ajustes en las cuotas generales deben garantizar que el nivel y la composición de los recursos a disposición del FMI le permitan a la institución cumplir su mandato y atender las necesidades de los países miembros. Los ajustes en las cuotas deben seguir estando guiados por fórmulas de cálculo que se asienten sobre los cuatro principios acordados en 2008, junto con otras consideraciones que los países miembros estimen pertinentes; deben reflejar mejor la posición relativa de los países miembros en la economía mundial, lo cual debería reducir las disparidades en la representación, sin dejar de proteger las cuotas de los países miembros más pobres; y deben realizarse de manera periódica y oportuna y evitando que una sola revisión dé lugar a cambios excesivos —ya sean aumentos o reducciones— en las cuotas relativas de cada país miembro.
- Todo cambio en el tamaño y la composición del Directorio Ejecutivo y del Comité Monetario y Financiero Internacional debe garantizar el equilibrio regional y proteger la representación de los países miembros más pobres. El Directorio Ejecutivo y el Comité Monetario y Financiero Internacional de 2025 deberían servir como parámetro de referencia.
- El proceso de selección del Director o la Directora Gerente debe seguir un procedimiento abierto, inclusivo, meritocrático y transparente.
- Todos los compromisos relacionados con las cuotas y la estructura de gobierno que se deriven de revisiones concluidas y de reformas acordadas deben ser cumplidos por todos los países miembros de manera oportuna.
COMITÉ MONETARIO Y FINANCIERO INTERNACIONAL
LISTA DE PARTICIPANTES
Viernes, 17 de abril de 2026, Washington D. C.
Presidente
Mohammed Aljadaan, Ministro de Hacienda de Arabia Saudita
Directora Gerente
Kristalina Georgieva
Miembros o suplentes
Ayman Alsayari, Presidente del Banco Central de Arabia Saudita (Suplente de Mohammed Aljadaan, Ministro de Hacienda de Arabia Saudita)
Mohammed bin Hadi Al Hussaini, Ministro de Estado y Asuntos Financieros de Emiratos Árabes Unidos
Scott Bessent, Secretario del Tesoro de Estados Unidos
François-Philippe Champagne, Ministro de Finanzas y de Hacienda de Canadá
Rosanna Costa, Presidenta del Banco Central de Chile
Carlos Cuerpo, Vicepresidente Primero del Gobierno y Ministro de Economía, Comercio y Empresa de España
Dario Durigan, Ministro de Hacienda de Brasil
Adebayo Olawale Edun, Ministro de Finanzas y Ministro Coordinador de Economía de Nigeria
Giancarlo Giorgetti, Ministro de Economía y Finanzas de Italia
Eelco Heinen, Ministro de Finanzas de los Países Bajos
Abdul Rasheed Ghaffour, Gobernador del Banco Central de Malasia (suplente de Anwar Ibrahim, Primer Ministro y Ministro de Hacienda de Malasia)
Satsuki Katayama, Ministra de Finanzas de Japón
Karin Keller-Sutter, Ministra de Hacienda de Suiza
Lesetja Kganyago, Gobernador del Banco de Reserva de Sudáfrica
Lars Klingbeil, Ministro Federal de Finanzas de Alemania
Yung-Cheol Koo, Viceprimer Ministro y Ministro de Economía y Finanzas de la República de Corea
Mohammed Lamine Lebbou, Gobernador del Banco de Argelia
Roland Lescure, Ministro de Economía, Finanzas y Soberanía Industrial, Energética y Digital de Francia
Louis-Paul Motaze, Ministro de Hacienda de la República de Camerún
Gongsheng Pan, Gobernador del Banco Popular de China
Rachel Reeves, Ministra de Hacienda del Reino Unido
Ivan Chebeskov, Viceministro de Hacienda de la Federación de Rusia (Suplente de Anton Siluanov, Ministro de Hacienda de la Federación de Rusia)
Sanjay Malhotra, Gobernador del Banco de Reserva de India (Suplente de Nirmala Sitharaman, Ministra de Finanzas de India)
Mehmet Simsek, Ministro del Tesoro y de Finanzas de la República de Türkiye
Christian Kettel Thomsen, Presidente del Consejo de Gobierno del Banco Nacional de Dinamarca
Observadores
Pablo Hernández de Cos, Director General del Banco de Pagos Internacionales (BPI)
Elisabeth Svantesson, Presidenta del Comité para el Desarrollo y Ministra de Hacienda de Suecia
Christine Lagarde, Presidenta del Banco Central Europeo (BCE)
Valdis Dombrovskis, Comisario de Economía y Productividad de la Comisión Europea (CE)
Andrew Bailey, Presidente del Consejo de Estabilidad Financiera y Gobernador del Banco de Inglaterra
Alexander De Croo, Administrador del PNUD, Naciones Unidas (ONU)
Pedro Manuel Moreno, Secretario General Interino de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD)
Ajay Banga, Presidente del Grupo Banco Mundial, Banco Mundial (BM)
Ngozi Okonjo-Iweala, Directora General de la Organización Mundial del Comercio (OMC)