Un mundo en busca de equilibrio
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Contexto histórico y motivación
- La publicación, en FINANZAS & DESARROLLO (SEPTIEMBRE DE 2026), retoma el “problema internacional secular” formulado por John Maynard Keynes hace más de 80 años.
- Keynes intentó resolverlo en la conferencia de Bretton Woods de 1944 mediante una cámara de compensación internacional; el acuerdo resultante incluyó solo soluciones menos rotundas.
- En las décadas posteriores la preocupación por los desequilibrios tuvo altibajos, pero volvió a cobrar protagonismo cuando los desequilibrios entre países se ampliaron de nuevo en 2025, revirtiendo la tendencia decreciente observada en la década posterior a la crisis financiera mundial.
Determinantes: ahorro, inversión y tipos de cambio
- La cuenta corriente refleja el valor de bienes y servicios intercambiados y los flujos de ingresos asociados; un superávit implica que un país presta al resto del mundo y un déficit que toma prestado.
- El saldo en cuenta corriente representa la diferencia entre lo que un país ahorra y lo que gasta; refleja decisiones intertemporales de hogares y empresas sobre consumo y inversión.
- Los tipos de cambio tienden a apreciarse o depreciarse para mantener el comercio en línea con el saldo de ahorro e inversión: los tipos de cambio, más que dictar los saldos en cuenta corriente, los reflejan.
- Los desequilibrios no son primariamente una cuestión de competitividad comercial, sino diferencias estructurales en patrones internos de ahorro e inversión debidas a factores como demografía, perspectivas de crecimiento, desarrollo financiero y marcos de políticas.
Causas recientes señaladas
- El aumento de los desequilibrios en 2025 se debe sobre todo a acontecimientos en las dos economías más grandes:
- China: un bache en el mercado inmobiliario hace cinco años provocó una caída de la inversión interna; la construcción de vivienda nueva se estancó; los hogares respondieron recortando el gasto y aumentando el ahorro.
- Estados Unidos: un gran déficit fiscal del gobierno, unido a un consumo robusto, agotó el ahorro nacional.
Riesgos y efectos de déficits y superávits
- Para países deficitarios:
- Más dependencia del endeudamiento externo incrementa la vulnerabilidad a cambios bruscos en condiciones financieras mundiales.
- Si los inversionistas pierden confianza o el financiamiento se encarece, los flujos de capital pueden revertirse, provocando depreciación de la moneda, tensiones financieras y recesión (ejemplos históricos: México a principios de la década de 1990; crisis en Asia Oriental más tarde en esa misma década).
- Para países superavitarios:
- Los superávits pueden reflejar demanda interna floja, sistemas financieros insuficientemente desarrollados o políticas que incentivan el ahorro, lo cual puede indicar uso ineficiente de recursos.
- Ahorro excesivo canalizado al exterior presiona a la baja tasas de interés y precios a nivel mundial.
- Políticas orientadas a reforzar la competitividad de las exportaciones producen efectos desinflacionarios que benefician a socios con inflación alta pero perjudican a socios con demanda débil o industrias competidoras.
- Dinámica global:
- Los mercados financieros pueden castigar países con déficits persistentes, pero no existen fuerzas de mercado comparables que disciplinen a países con superávits persistentes.
- A nivel mundial, los desequilibrios pueden amplificar ciclos financieros: afluencias de capital alimentan auges crediticios y precios de activos en países deficitarios; países superavitarios acumulan grandes carteras de activos externos sensibles a tipos de cambio y tasas de interés.
Consecuencias geopolíticas y comerciales
- Los desequilibrios pueden avivar tensiones geopolíticas: cierres de plantas, pérdida de puestos de trabajo y trastornos sectoriales pueden alimentar apoyo a aranceles y medidas proteccionistas.
- Las medidas proteccionistas unilaterales tienen efectos débiles y poco fiables sobre saldos externos porque no atacan los motores subyacentes del ahorro y la inversión; además, pueden desencadenar represalias que perturban la economía mundial.
Recomendaciones de política: medidas simultáneas en ambos lados
- Principio general: los ajustes no son cosa de un solo país; el déficit de un país es el superávit de otro.
- Para países con déficit:
- Fortalecer el ahorro.
- Asegurar que el endeudamiento apoye la inversión productiva.
- Para países con superávit:
- Impulsar la demanda interna.
- Reducir el ahorro excedente.
- Beneficios de ajustes simultáneos:
- Permiten un ajuste ordenado: ahorro e inversión se modifican gradualmente, cambios de políticas y condiciones financieras estables facilitan la corrección; los tipos de cambio se ajustan; la demanda interna se reequilibra; las brechas externas se reducen sin grandes perturbaciones.
- Reformas que corrijan distorsiones internas pueden simultáneamente estimular el crecimiento y aminorar desequilibrios externos.
- Riesgo de no coordinar:
- Ajuste desordenado: reversión rápida de flujos de capital, corrección rápida de déficits, contracción abrupta del producto y potencial crisis financiera con pérdida significativa de producto a nivel mundial.
Interpretación final
- Los desequilibrios mundiales resultan de decisiones económicas cotidianas sobre cuánto ahorrar, cuánto invertir y cómo planificar el futuro; no son fuerzas misteriosas.
- En el mejor de los casos, los desequilibrios permiten compartir riesgos, suavizar el consumo y asignar capital eficientemente a través de fronteras.
- En el peor de los casos, reflejan distorsiones internas, crean vulnerabilidades y conllevan el riesgo de un costoso reajuste.
- El desafío permanente es si las economías podrán renegociar sus acuerdos internacionales sin provocar una crisis no deseada, manteniendo vigente el “problema internacional secular” de Keynes.