Préstamos del FMI

1 de marzo de 2021

El FMI proporciona respaldo financiero a los países afectados por crisis con el fin de darles margen de maniobra para implementar políticas de ajuste orientadas a restablecer la estabilidad y el crecimiento económico. También ofrece financiamiento precautorio a fin de prevenir crisis y como un seguro contra estas. Los instrumentos de préstamo del FMI se van perfeccionando continuamente para satisfacer necesidades cambiantes de los países.

¿Por qué se producen las crisis?

Las causas de las crisis son variadas y complejas, y pueden obedecer a factores tanto internos como externos.

  • Entre los factores internos cabe señalar la aplicación de políticas fiscales y monetarias inadecuadas, que puede conducir a grandes desequilibrios económicos (como grandes déficits fiscales o en cuenta corriente y altos niveles de deuda externa o pública); un tipo de cambio fijo de nivel inadecuado, que puede erosionar la competitividad y dar lugar a déficits en cuenta corriente persistentes y a la pérdida de reservas oficiales, y un sistema financiero débil, que puede crear ciclos de auge y caída de la economía. La inestabilidad política o la debilidad de las instituciones, o ambas cosas, pueden producir crisis al exacerbar las vulnerabilidades económicas.
  • Entre los factores externos cabe mencionar los shocks, desde desastres naturales hasta fuertes vaivenes de los precios de las materias primas. Estos factores son una causa común de crisis, especialmente en países de bajo ingreso que tienen una limitada capacidad para prepararse y hacer frente a estos shocks y que dependen de un número reducido de productos de exportación. Además, en una economía cada vez más globalizada, los cambios bruscos en la confianza de los mercados pueden originar volatilidad en los flujos de capital. Incluso los países con fundamentos económicos sólidos pueden verse gravemente afectados por los efectos de las crisis y políticas económicas en otros países. La pandemia de COVID-19 es otro ejemplo de shock externo que afecta a países de todo el mundo.

Independientemente de que tengan un origen interno o externo, las crisis pueden adoptar muchas formas: surgen problemas de balanza de pagos cuando un país no puede pagar sus importaciones esenciales o hacer frente a los reembolsos de su deuda externa; las crisis financieras estallan debido a la insolvencia o la iliquidez de las instituciones financieras, y las crisis fiscales ocurren como resultado de déficits fiscales y niveles de deuda excesivos. A menudo, los países que recurren al FMI enfrentan más de un tipo de crisis, ya que los problemas de un sector se extienden al resto de la economía. Por lo general, las crisis provocan una fuerte desaceleración del crecimiento, un aumento del desempleo, una reducción de los ingresos y una agudización de la incertidumbre, lo cual desencadena una profunda recesión. En los casos de crisis graves, es posible que no pueda evitarse el incumplimiento o la reestructuración de la deuda soberana.

Cómo ayudan los préstamos del FMI

Los préstamos del FMI tienen por objeto dar a los países un respiro para que puedan implementar políticas de ajuste de manera ordenada, lo que restablecerá las condiciones necesarias para mantener una economía estable y promover un crecimiento sostenible. Estas políticas variarán según las circunstancias de cada país. Por ejemplo, un país que enfrenta una caída súbita de los precios de productos clave de exportación quizá necesite asistencia financiera mientras implementa medidas para fortalecer la economía y ampliar su base de exportación. Un país que registra una grave salida de capitales posiblemente tenga que hacer frente a los problemas que provocaron la pérdida de confianza de los inversionistas: quizá las tasas de interés sean demasiado bajas, o el país registre un abultado déficit presupuestario y un volumen de deuda que crece demasiado rápido, o el sistema bancario sea ineficiente y no esté adecuadamente regulado.

De no contarse con el financiamiento del FMI, el proceso de ajuste para el país podría ser más brusco y difícil. Por ejemplo, si los inversionistas no estuvieran dispuestos a suministrar nuevo financiamiento, el país no tendría más remedio que realizar un ajuste, a menudo mediante una penosa compresión del gasto público, las importaciones y la actividad económica. El financiamiento del FMI facilita que el ajuste sea más gradual y pueda considerarse cuidadosamente. Como los préstamos del FMI suelen ir acompañados de una serie de medidas correctivas, transmiten también la seguridad de que se están aplicando las políticas adecuadas.

Los diversos instrumentos de crédito del FMI se adaptan tanto a los diferentes tipos de necesidades de balanza de pagos como a las circunstancias específicas de los diferentes países miembros (véase el cuadro). Todos los países miembros del FMI pueden tener acceso a los recursos del FMI en la Cuenta de Recursos Generales (CRG) en condiciones no concesionarias, pero el FMI también proporciona apoyo financiero concesionario (actualmente a tasas de interés cero hasta junio de 2021 inclusive) a través del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP, véase Apoyo del FMI a los países de bajo ingreso), que se adapta mejor a la diversidad y las necesidades de los países de bajo ingreso. Históricamente, la mayor parte de la asistencia del FMI a economías avanzadas y de mercados emergentes se ha proporcionado mediante Acuerdos de Derecho de Giro (acuerdos Stand-By) con el fin de resolver problemas de balanza de pagos potenciales o de corto plazo. El Servicio de Crédito Stand-By (SCS) tiene un objetivo similar en lo que respecta a los países de bajo ingreso. El Servicio Ampliado del FMI (SAF) y el correspondiente Servicio de Crédito Ampliado (SCA), para países de bajo ingreso, son los principales instrumentos del FMI para proporcionar apoyo a mediano plazo a países con problemas persistentes de balanza de pagos. El uso de estos servicios aumentó considerablemente durante la crisis financiera mundial, debido a la naturaleza estructural de los problemas de balanza de pagos de algunos países miembros.

Para ayudar a evitar o mitigar las crisis y apuntalar la confianza de los mercados durante períodos de mayor riesgo, los países miembros que ya aplican políticas sólidas pueden utilizar la Línea de Crédito Flexible (LCF) o la Línea de Precaución y Liquidez (LPL).

El Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR) y el correspondiente Servicio de Crédito Rápido (SCR), para países de bajo ingreso, brindan asistencia rápida a los países miembros que enfrentan una urgente necesidad de balanza de pagos, como la planteada por shocks de precios de las materias primas, desastres naturales y situaciones de fragilidad interna.

En función de las diferentes circunstancias de cada país, se espera que los programas respaldados por la CRG resuelvan los problemas de balanza de pagos del país miembro durante el período del programa, mientras que los programas en el marco del FFCLP prevén una mayor duración para abordar dichos problemas.

Cómo actúan los préstamos del FMI

El FMI ha respondido a la crisis del coronavirus con una rapidez y una magnitud de asistencia financiera sin precedentes para ayudar a los países, especialmente para proteger a los más vulnerables y sentar las bases de la recuperación económica. Véase más información sobre la respuesta del FMI a la COVID-19 aquí.

El FMI proporciona respaldo financiero para atender necesidades de balanza de pagos a los países miembros que lo solicitan. A diferencia de los bancos de desarrollo, el FMI no financia proyectos específicos. Tras recibir la solicitud, un equipo técnico del FMI mantiene conversaciones con el gobierno para evaluar la situación económica y financiera y la magnitud de las necesidades de financiamiento del país, y para acordar las políticas apropiadas para hacer frente a la situación.

Normalmente, antes de que el FMI pueda conceder un préstamo a un país, el gobierno de este país y el FMI han de ponerse de acuerdo con respecto a un programa de políticas económicas. Los compromisos asumidos por un país de adoptar determinadas medidas de política —conocidos como condicionalidad de política económica— son, en la mayoría de los casos, un elemento esencial de los préstamos del FMI (véase el cuadro). Este programa de política económica que sirve de base para el acuerdo en la mayoría de los casos se presenta al Directorio Ejecutivo del FMI en una “carta de intención”, con una explicación más detallada en un “memorando de entendimiento”.

Los avances suelen ser examinados supervisando la implementación de estas medidas de política. Sin embargo, en el marco de determinados acuerdos, los países pueden utilizar los recursos del FMI sin que se imponga dicha condicionalidad o con una condicionalidad limitada, por haber demostrado que están comprometidos a implementar políticas sólidas (LCF y LPL); así como en el caso de acuerdos diseñados para necesidades urgentes e inmediatas, por ejemplo, dado el carácter transitorio y limitado del shock, o cuando la capacidad de ejecutar las políticas sea limitada, debido, entre otras causas, a fragilidades (IFR, SCR). En general, el saneamiento de la situación económica y financiera de un país garantiza el reembolso de los fondos al FMI, permitiendo que otros países miembros puedan utilizarlos.

Una vez que se llega a un entendimiento sobre las políticas y un plan de financiamiento, se presenta una recomendación al Directorio Ejecutivo del FMI para que avale las políticas que el país tiene intenciones de aplicar y conceda el acceso a los recursos del FMI. Este proceso puede agilizarse activando los procedimientos de financiamiento de emergencia del FMI.


**Nota: El Instrumento de Apoyo a la Política Económica (IAPE) y el Instrumento de Coordinación de Políticas (ICP) no proporcionan apoyo financiero, pero el IAPE es un instrumento en el marco del FFCLP mientras que el ICP se aplica tanto al FFCLP como a la CRG.

Véase más información sobre los acuerdos de préstamo del FMI con los países aquí.

Véase un resumen semanal de la asistencia financiera proporcionada a los países miembros para respaldar sus programas de política económica aquí.