La Línea de Crédito Flexible (LCF) del FMI

29 de mayo de 2020

La Línea de Crédito Flexible (LCF) fue creada para atender la demanda de préstamos de prevención y mitigación de crisis proveniente de países con marcos de política e historiales económicos muy sólidos. Este instrumento se diseñó en el marco del proceso de reforma emprendido por el FMI para modificar los mecanismos que utiliza para prestar dinero a los países que atraviesan una escasez de liquidez, con la idea de adaptar sus instrumentos de préstamo a las diversas necesidades y circunstancias de los países miembros. Hasta la fecha, cinco países —Chile, Colombia, México, Perú y Polonia— han utilizado la LCF[1]. Si bien hasta ahora ninguno de estos países ha efectuado un giro en el marco de este servicio de crédito, la LCF les ha proporcionado un valioso mecanismo de apoyo y los ha ayudado a reforzar la confianza del mercado en períodos de intensificación de los riesgos.

Flexibilidad para atender las necesidades de los países

Un objetivo fundamental de la reforma de los mecanismos de préstamo realizada en 2019 fue reducir el aparente estigma que supone obtener crédito del FMI e incentivar a los países a solicitar asistencia antes de que enfrenten una verdadera crisis. Los países con una trayectoria de políticas y fundamentos económicos muy sólidos, que reúnen los criterios de habilitación que se especifican más adelante, pueden solicitar un acuerdo en el marco de la LCF cuando su balanza de pagos se vea ante presiones potenciales o efectivas. La flexibilidad que brinda la LCF significa que el FMI puede atender una amplia gama de necesidades de los países:

  • Los países habilitados gozan de flexibilidad para utilizar la línea de crédito en cualquier momento dentro de un período predeterminado o para tratarla como un instrumento precautorio.
  • La LCF garantiza a los países habilitados acceso amplio e inmediato a los recursos del FMI sin condiciones continuas, gracias a la solidez de sus marcos de política.
  • El acuerdo en el marco de la LCF funciona como una línea de crédito renovable, que inicialmente puede abarcar de uno a dos años. En el caso de un acuerdo a dos años, el Directorio Ejecutivo debe completar un examen de las políticas del país miembro dentro de los 12 meses de la aprobación del acuerdo para que el país mantenga el acceso a los recursos del FMI en el segundo año En dicho examen se evaluará si el país sigue cumpliendo con los criterios de habilitación. Si un país decide utilizar la línea de crédito, los reembolsos deben efectuarse a lo largo de un período de 3¼ a 5 años.
  • • No se aplica un límite de acceso a los recursos del FMI, y la necesidad de recursos se evalúa en función de las circunstancias de cada caso sobre la base de la necesidad potencial o efectiva de balanza de pagos.

Ayuda de bajo costo para superar las épocas difíciles

El costo de endeudamiento en el marco de la LCF es el mismo que en el marco de los Acuerdos Stand-By tradicionales del FMI y la Línea de Precaución y Liquidez (LPL).

Comisión por compromiso de recursos:Para tener acceso a los recursos del FMI con carácter precautorio, los países pagan una comisión anual por compromiso de recursos sobre la suma que pueden utilizar en el período de 12 meses de que se trate. Dicha comisión se reembolsa a prorrata si el país opta por hacer uso de los recursos durante el período en cuestión. La comisión por compromiso de recursos aumenta junto con el nivel de acceso disponible a lo largo de un período de 12 meses (15 puntos básicos por montos comprometidos de hasta 115% de la cuota, 30 puntos básicos por montos comprometidos de entre 115% y 575% de la cuota, y 60 puntos básicos por montos superiores a 575% de la cuota).

Tasa de los préstamos: Al igual que con otros acuerdos de préstamo del FMI, la tasa comprende 1) la tasa de interés de los Derechos Especiales de Giro (DEG) determinada por el mercado más un margen (actualmente, 100 puntos básicos), que juntos representan la tasa básica de cargos, y 2) sobretasas, que dependen del monto y el plazo de reembolso del crédito. Se paga una sobretasa de 200 puntos básicos sobre el monto del crédito pendiente que supere el 187,5% de la cuota. Si el crédito permanece por encima del 187,5% de la cuota al cabo de tres años, la sobretasa se eleva a 300 puntos básicos. Las sobretasas basadas en el nivel de recursos y el plazo tienen por objeto desalentar el uso excesivo y prolongado de los recursos del FMI.

Cargo por servicio: Sobre cada monto utilizado se aplica un cargo por servicio de 50 puntos básicos.

Los países con un desempeño muy sólido están habilitados

Los criterios de habilitación son la esencia de la LCF y tienen por finalidad demostrar la confianza del FMI en las políticas del país en cuestión y en su capacidad para tomar medidas correctivas en caso necesario. En el Examen de la LCF y la LPL de 2017, se estableció un conjunto básico de indicadores y umbrales para mejorar la transparencia y la previsibilidad del marco para determinar la habilitación, manteniendo al mismo tiempo las normas de habilitación vigentes. El elemento crucial del proceso de habilitación es una evaluación de que el país miembro cumple las siguientes condiciones:

  • Cuenta con variables económicas fundamentales y marcos institucionales de política económica muy sólidos.
  • Está aplicando y tiene un historial sostenido de aplicación de políticas muy sólidas.
  • Mantiene su compromiso de seguir aplicando estas políticas en el futuro.

Además de la evaluación muy positiva de las políticas del país en las consultas del Artículo IV más recientes, los criterios que se utilizan para evaluar si un país reúne los requisitos para un acuerdo en el marco de la LCF son los siguientes:

  • Una posición externa sostenible.
  • Una cuenta de capital en la que predominen los flujos privados.
  • Un historial de acceso soberano estable a los mercados internacionales de capital en condiciones favorables.
  • Cuando el acuerdo en el marco de la LCF se solicite con carácter precautorio, un nivel de reservas que se mantenga relativamente holgado, a pesar de las presiones potenciales sobre la balanza de pagos que justifiquen la asistencia del FMI.
  • Finanzas públicas sólidas, incluida una situación sostenible de la deuda pública.
  • Un nivel de inflación bajo y estable, en el contexto de un marco sólido de política monetaria y cambiaria.
  • Un sistema financiero sólido e inexistencia de problemas de solvencia que puedan plantear una amenaza a la estabilidad sistémica.
  • Una supervisión eficaz del sector financiero.
  • Integridad y transparencia de los datos.

 


[1] Polonia rescindió el acuerdo en el marco de la LCF en noviembre de 2017.