El Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR) del FMI

26 de marzo de 2020

El Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR) proporciona rápida asistencia financiera que está a disposición de todos los países miembros que enfrentan una urgente necesidad de balanza de pagos. Fue creado como parte de una reforma más amplia encaminada a flexibilizar el respaldo financiero que brinda el FMI para atender las necesidades diversas de los países miembros. El IFR reemplazó la anterior política de asistencia para emergencias del FMI y puede utilizarse en una amplia variedad de circunstancias.

Respaldo rápido para necesidades urgentes de balanza de pagos

El IFR proporciona asistencia financiera rápida y de acceso limitado a países miembros que enfrentan una necesidad urgente de balanza de pagos, sin necesidad de que exista un programa propiamente dicho. Puede brindar respaldo para atender una gran variedad de necesidades urgentes, como las planteadas por shocks de precios de las materias primas, catástrofes naturales, situaciones de conflicto y posconflicto, y emergencias debidas a situaciones de fragilidad. Gracias a su flexibilidad y su cobertura amplia, el IFR ha reemplazado la política aplicada anteriormente por el FMI que cubría la Asistencia de Emergencia para Catástrofes Naturales (AECN) y la Asistencia de Emergencia a Países en Situación de Posconflicto (EPCA).

El IFR está a disposición de todos los países miembros, pero es más probable que los países que están habilitados para acceder al Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP) recurran al Servicio de Crédito Rápido (SCR), que también es de carácter concesionario. El IFR está concebido para situaciones en las cuales un programa económico completo o bien no es necesario, o bien no es viable. La primera situación puede darse cuando el shock es transitorio y limitado, mientras que la segunda situación puede surgir cuando la capacidad de formulación o ejecución de políticas del país miembro es limitada, debido por ejemplo al carácter urgente de la necesidades de balanza de pagos o a fragilidades.

En el marco del IFR, el acceso está limitado a 50% de la cuota cada año y 100% en forma acumulada. El límite de acceso anual se eleva a 80% de la cuota y el límite acumulado se eleva a 133,33% de la cuota si el país miembro se enfrenta a una necesidad de balanza de pagos provocada por un importante desastre natural (es decir, con daños evaluados en un 20% del PIB o más) y si las políticas vigentes y futuras del país miembro son suficientemente sólidas para hacer frente al shock del desastre natural. El nivel de acceso en cada caso depende de las necesidades de balanza de pagos del país, su capacidad de reembolso, el crédito pendiente de pago del país frente al FMI y su historial de uso de recursos de la institución. La asistencia financiera proporcionada como parte del IFR está sujeta a las mismas condiciones de financiamiento que la Línea de Crédito Flexible (LCF), la Línea de Precaución y Liquidez (LPL) y los Acuerdos de Derecho de Giro, y debe reembolsarse en 3¼ a 5 años.

La asistencia financiera del IFR se brinda en forma de compras directas sin necesidad de un programa propiamente dicho ni de exámenes. El país miembro que solicita asistencia en el marco del IFR debe cooperar con el FMI en los esfuerzos por resolver las dificultades de balanza de pagos y describir las políticas económicas generales que se propone aplicar. En algunos casos quizá se requieran medidas previas.

Mayor participación del FMI

El financiamiento en el marco del IFR suele ser una compra excepcional en el caso de una necesidad urgente de balanza de pagos de duración limitada, pero puede emplearse de manera repetida. El uso reiterado del IFR en un período de tres años es posible si la necesidad de balanza de pagos responde principalmente a un shock exógeno o si el país cuenta con un historial de aplicación de políticas macroeconómicas adecuadas, por ejemplo a través de un programa supervisado por el FMI.

Como en el caso del SCR, además de la asistencia de emergencia en el marco del IFR, el FMI puede brindar asistencia técnica para fortalecer la capacidad de aplicación de políticas macroeconómicas integrales del país. Entre otros temas, puede centrarse en reforzar la capacidad estadística y el establecimiento y la organización de instituciones fiscales, monetarias y cambiarias que contribuyan a restablecer la capacidad tributaria y de gasto del gobierno, y las operaciones de pagos, créditos y divisas.