El marco de sostenibilidad de la deuda elaborado por el Banco Mundial y el FMI para los países de bajo ingreso

26 de julio de 2018

Los países de bajo ingreso soportan, con frecuencia, una deuda externa de gran cuantía. El FMI y el Banco Mundial crearon un marco que busca servir de guía a los países y a los donantes a la hora de movilizar financiamiento para las necesidades de desarrollo y, al mismo tiempo, evitar en la medida de lo posible una acumulación excesiva de deuda en el futuro. El marco de sostenibilidad de la deuda (MSD) fue lanzado en abril de 2005 y está sujeto a revisiones periódicas. El marco actual, aprobado por los Directorios del FMI y del Banco Mundial en septiembre de 2017, está vigente desde julio de 2018.

Enfoque estratégico para alcanzar los objetivos

El marco tiene por objeto guiar las decisiones de los países de bajo ingreso sobre la toma de préstamos de manera tal que las necesidades de financiamiento tengan coherencia con la capacidad de reembolso actual y futura.

Como parte del marco se llevan a cabo con regularidad análisis de sostenibilidad de la deuda (ASD). Estos consisten en: (i) un análisis de la carga de la deuda proyectada para los 10 años siguientes y de la vulnerabilidad del país ante perturbaciones económicas y originadas por las políticas, tanto en una situación hipotética de base como con pruebas de tensión; y (ii) una evaluación del riesgo de problemas de deuda externa y global, a partir de umbrales y parámetros de la carga de la deuda, respectivamente, que dependen del marco macroeconómico y otra información propia de cada país

Entre las principales reformas que entraron en vigor en julio de 2018, cabe mencionar las siguientes: (i) dejar de utilizar el CPIA como base exclusiva para la clasificación de la capacidad de tolerancia de la deuda de los países, y fundamentarse en un indicador compuesto que integra un conjunto de variables económicas; (ii) adoptar herramientas realistas para analizar las proyecciones de base; (iii) recalibrar las pruebas de tensión estandarizadas y añadir pruebas de tensión especialmente adaptadas para pasivos contingentes, catástrofes naturales, shocks de precios de las materias primas y shocks de financiamiento de mercado; y (iv) caracterizar con más detalle las vulnerabilidades de la deuda (incluidas las generadas por la deuda interna y el financiamiento de mercado) y hacer una diferenciación más fina entre los países en la categoría de riesgo mediano.

Evaluación de la deuda para evitar riesgos

El MSD analiza tanto la deuda externa como la deuda del sector público. Dado que los préstamos a países de bajo ingreso presentan diferencias considerables en cuanto a las condiciones, manteniendo aun así la concesionalidad, el marco se centra en el valor actual de las obligaciones de deuda para efectos comparativos. El valor actual se calcula aplicando una tasa de descuento de 5%.

Para evaluar la sostenibilidad de la deuda, se comparan los indicadores de la carga de la deuda con umbrales indicativos durante el período de proyección. Existen cuatro calificaciones para el riesgo de problemas de deuda pública externa:

· riesgo bajo, generalmente cuando todos los indicadores están muy por debajo de los umbrales, tanto en la situación hipotética de base como en las prueba de tensión;

· riesgo moderado, generalmente cuando los indicadores están por debajo de los umbrales en la situación hipotética de base, pero las pruebas de tensión indican que podrían superar los umbrales si se produjeran perturbaciones externas o si las políticas macroeconómicas variaran abruptamente;

· riesgo alto, generalmente cuando se superan uno o más umbrales en la situación hipotética de base, pero el país no experimenta por el momento dificultades para realizar los reembolsos; o

· con problemas de deuda, si el país ya tiene dificultades para atender el servicio de la deuda, como lo demuestran, entre otras cosas, la morosidad, la reestructuración en curso o inminente de la deuda o indicadores de fuerte probabilidad (p. ej., cuando los indicadores de la deuda y del servicio de la deuda muestran graves incumplimientos a corto plazo o niveles significativa o persistentemente por encima de los umbrales).

Para determinar qué países tienen una deuda interna pública significativa, el marco genera una señal de riesgo global de deuda pública problemática, basada en información conjunta de los cuatro indicadores de la carga de la deuda externa, más el indicador del valor actual del coeficiente deuda/PIB.

Los países con diferentes fortalezas en término de la política económica y las instituciones, el desempeño económico y los amortiguadores de los shocks tienen una capacidad diferente para manejar la deuda. Por lo tanto, el MSD clasifica los países en tres categorías de capacidad de tolerancia de la deuda (fuerte, mediana y deficiente) utilizando el indicador compuesto, que se basa en el desempeño histórico del país y en sus perspectivas de crecimiento real, la cobertura de las reservas, la entrada de remesas y el estado del entorno mundial, además del índice de Evaluaciones Institucionales y de Políticas por País (CPIA) del Banco Mundial. Se emplean diferentes umbrales indicativos y parámetros para la carga de la deuda, según la capacidad de tolerancia de la deuda de cada país

Los umbrales correspondientes al desempeño firme son los más altos y denotan que en un país con un desempeño macroeconómico y políticas sólidas por lo general puede manejar una mayor acumulación de deuda es menos riesgosa.

Umbrales y parámetros de la carga de la deuda según el MSD

VA de la deuda como porcentaje de

Servicio de la deuda como porcentaje de

VA de la deuda pública total como porcentaje de

PIB

Exportaciones

Exportaciones

Ingreso fiscal

PIB

Política débil

30

140

10

14

35

Política intermedia

40

180

15

18

55

Política fuerte

55

240

21

23

70

Integración del tema de la deuda en el asesoramiento en materia de política económica

El MSD ha permitido al FMI y al Banco Mundial integrar mejor el tema de la deuda en sus análisis y en el asesoramiento que brindan en materia de política económica. Además, el marco ha facilitado las comparaciones entre países.

El MSD es un componente importante de la evaluación de la estabilidad macroeconómica, la sostenibilidad a largo plazo de la política fiscal y la sostenibilidad global de la deuda. Además, las evaluaciones de sostenibilidad de la deuda se tienen en cuenta al decidir el acceso al financiamiento del FMI y los límites de deuda de los programas que el FMI respalda. El Banco Mundial las utiliza para determinar la proporción de donaciones y préstamos en la asistencia a cada país de bajo ingreso, y también para fijar límites al endeudamiento no concesionario.

La eficacia del MSD para impedir una acumulación excesiva de deuda depende de que los prestatarios y los acreedores le den un uso generalizado. Se alienta a los países de bajo ingreso a utilizar el MSD o un marco parecido como primer paso para la elaboración de una estrategia de endeudamiento a mediano plazo. A su vez, se alienta a los acreedores a tomar en consideración los resultados de las evaluaciones de sostenibilidad de la deuda a la hora de aprobar sus préstamos. De esa manera, el marco ayudará a los países de bajo ingreso a captar el financiamiento que necesitan para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), incluso mediante donaciones si la capacidad de atención del servicio de la deuda es limitada.