Seguimiento posterior a un programa

3 de octubre de 2016

Cuando un país miembro recibe un préstamo del FMI, sus políticas se analizan con mayor profundidad. Una vez que el programa de crédito ha llegado a su conclusión, el país puede emprender un proceso denominado “Seguimiento posterior a un programa”. Se supone que todos los países miembros que, llegado el vencimiento del programa, tienen un crédito sustancial pendiente con el FMI emprenderán este proceso. Esa observación más estricta tiene por finalidad mantener la viabilidad del marco económico del país y lanzar una alerta anticipada frente a políticas que podrían poner en peligro la capacidad del país para reembolsar los fondos al FMI. De ser necesario, el personal técnico del FMI brinda asesoramiento sobre medidas de política encaminadas a corregir los desequilibrios macroeconómicos.

El FMI otorga financiamiento con el fin de dar a los países miembros margen de maniobra para corregir sus problemas de balanza de pagos. Las autoridades nacionales, en estrecha colaboración con el FMI, formulan un programa de políticas respaldado con financiamiento del FMI, y la continuidad del financiamiento durante el programa está sujeta a la implementación eficaz de las políticas. El saneamiento de la situación económica y financiera de un país durante el programa y a mediano plazo garantiza el reembolso de los fondos al FMI y que otros países miembros puedan utilizarlos. El seguimiento posterior a un programa tiene por objeto contribuir a mantener la viabilidad de la economía de un país tras la conclusión del programa respaldado por el FMI.

Criterios para llevar a cabo el seguimiento posterior a un programa

Conforme a la política que está en vigor, se supone que un país miembro emprenderá un seguimiento posterior a la conclusión de un programa con el FMI cuando el crédito pendiente supere cualquiera de los umbrales que se especifican a continuación:

  • 200% de su cuota en la Cuenta de Recursos Generales (CRG) del FMI, o en el FMI en carácter de fiduciario del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP), o una combinación de ambos.
  • Un monto equivalente a DEG 1.500 millones para crédito de la CRG del FMI.
  • Un monto equivalente a DEG 380 millones del FFCLP.

Y cuando no haya ningún tipo de participación del FMI en un programa.

En algunos casos, el seguimiento posterior a un programa no es necesario aun si el país cumple los criterios antes señalados. Esto ocurre cuando se prevé que se suscribirá —dentro de un plazo de seis meses tras la conclusión del programa— un nuevo acuerdo de crédito o se iniciará un programa supervisado por el personal técnico, o bien cuando se estima que las políticas y la posición externa del país miembro son sólidas.

En otros casos, posiblemente se necesite un seguimiento posterior a un programa, aun si el crédito pendiente del país está por debajo de los umbrales especificados; por ejemplo, si la evolución de la situación económica hace dudar del avance del país hacia la viabilidad externa.

Plazos

Los 24 miembros del Directorio Ejecutivo del FMI pueden decidir que se realice un seguimiento posterior a un programa en cualquier momento durante el programa o tras su conclusión. No obstante, la decisión se toma normalmente al realizar el último examen del programa, momento en el cual es previsible que el crédito pendiente del país exceda cualquiera de los umbrales especificados.

Cómo funciona el seguimiento posterior a un programa

Cuando se hace un seguimiento posterior a un programa, los países por lo general participan en consultas formales más frecuentes con el FMI que durante una supervisión normal, prestándose especial atención a las políticas macroeconómicas y estructurales con implicaciones para la viabilidad externa. Usualmente, en un período de 12 meses se somete a consideración del Directorio un solo informe individual de seguimiento posterior a un programa.

El seguimiento posterior a un programa continúa hasta que el crédito pendiente se ubique por debajo de los umbrales aplicables mencionados anteriormente. Aun así, el Directorio Ejecutivo puede decidir poner fin al seguimiento ―incluso si el crédito pendiente aún es demasiado alto― en caso de que se hayan instituido políticas sólidas y la posición externa sea firme. Si se estima necesario mantenerlo aunque el crédito pendiente esté en un nivel inferior a los umbrales especificados, el seguimiento suele continuar durante un año.