Los períodos largos de crecimiento económico lento pueden provocar un repunte en la desigualdad. No obstante, un conjunto equilibrado de políticas puede prevenir ese desenlace.
Aunque la independencia resulta fundamental para doblegar la inflación y conseguir un crecimiento estable a largo plazo, las autoridades están expuestas a una serie de presiones en medio de la ola de elecciones que tendrán lugar este año
El G20 tiene una gran oportunidad para dejar atrás la lucha contra shocks sucesivos y centrar la atención en una estrategia a largo plazo a favor de un crecimiento vigoroso, sostenible, equilibrado e inclusivo.
La inteligencia artificial (IA) afectará a casi el 40% de los empleos en todo el mundo, reemplazando algunos y complementando otros. Para aprovechar este potencial, las políticas deben encontrar un fino equilibrio.
El trabajo mancomunado para abordar retos en común y tender puentes económicos será crucial para mejorar las vidas de las personas.
Los países de ingreso bajo tienen grandes problemas económicos y necesidades de financiamiento. Dependen de los recursos de las instituciones internacionales, como el Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza del FMI, para las políticas y el apoyo financiero que necesitan. Los países con mayor solidez económica tienen la responsabilidad de contribuir al financiamiento de este apoyo.